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¿EL HOMBRE ES UN ERROR DE DIOS? O ¿DIOS ES UN NEGOCIO DEL HOMBRE??


México D.F. 4 de Septiembre del 2009.- Empezando por esa gran pregunta, sarcástica e irónica, la cual antecede a la pregunta madre del Alemán Federico Nietzche, “¿El Hombre es un error de Dios o Dios es un error del hombre?”, de su obra El Crepúsculo de los Ídolos 1889. Partamos de esta idea clave en la cual desarrollaremos la siguiente nota: “creer” ser lo más honestos que podamos “creer” ser.

Al parecer la religión proviene desde tiempos inmemorables donde el hombre, un simple ser, cobarde por definición, le temía al anochecer y buscaba darle una explicación. Algunos seres listos de aquellas tribus, decidieron tomar la batuta, como ahora lo hacen nuestros políticos, para manipular, o según ellos, “salvaguardar” al pueblo de seres fantásticos, como muerte, brujas, fantasmas y en nuestros días, salud, empleo, o el chupacabras tan sonado en aquellos momentos de crisis, o sin ir tan lejos de la fantasiosa influenza.

Nos volcamos en una idea líder, la religión, ¿qué es la religión?, una gran pregunta que muchos teóricos explicaron, y yo definiré como una referencia más del consumismo. El consumismo que sin divagar en nuestros ideales se fundamenta como un modo de vida en estos tiempos, donde la sobrecarga de estrés, de trabajo, de enfermedades, de problemas sociales y políticos que necesitan una distracción, y que mejor que postular la fe, la cuestión es creer que no para siempre se tendrán problemas, que hay una solución a tu soledad o a tu falta de carácter, a tu falta de dinero o empleo, una solución crucificada (Cristo Rey).

Es así, como la religión, apoyándose en los sentimientos más básicos como el miedo, reposa para después ahogarnos dentro de sus ideales, acercándose a nosotros por el compromiso falso de servirnos y llenar nuestra falta. Blasfemos de sus doctrinas, la iglesia católica, por ejemplo, con miles de situaciones que la han llevado a la mala reputación desde el tiempo de la santísima inquisición hasta la actual tan sonada pederastia clerical.

¿Dónde radica el negocio?

Para responder primero hay que hablar de la dependencia psicológica y del consumismo. La dependencia psicológica, es aquella que te lleva a necesitar de forma brutal una relación hacia una o un grupo de personas, para no sentir soledad, angustia, ansiedad, o entrar a un estado de depresión, sin embargo, al paso del tiempo, la dependencia te conlleva a un patrón desadaptativo que te guía a un deterioro emocional y al malestar social, ¿entonces esto le conviene a la iglesia? Primero acercar a sus fieles y después desadaptarlos socialmente para que su entorno gire solamente a la iglesia.

Ahora definamos consumismo como una consecuencia directa del capitalismo, con efectos a la creación de la felicidad ficticia, conceptualizado en una frase: “cuanto más consumo, más feliz soy”, o bien para términos religiosos “cuanto más es mi limosna, más cerca estoy de Dios, amén”

Ahora bien, la religión (cualquiera), apoyándose en ese deterioro social expuesto en el párrafo anterior, atrae a sus fieles creándoles en sus pláticas un ambiente ideal para que se sientan felices en sus ceremonias, pero por ejemplo, en la iglesia católica no falta la limosna que el padre pide en medio de una misa; en la iglesia tan actual de Pare de Sufrir, también, aunque ahí, funciona de otra manera, dependiendo el milagro es el precio de la “limosna”; también podríamos mencionar que, obviamente, si no hay un seguimiento cuantioso al dinero destinado a la iglesia puede haber lavado de dinero fácilmente, que bien puede ser dinero del narco.

Según datos de la Secretaría de Gobernación, hasta el 15 de noviembre de 2006 había registradas 6 mil 652 asociaciones religiosas, divididas así: 3,048 son católicas, apostólicas y romanas, 1,774 de Pentecostés, 1,608 bautistas, 69 presbiterianas, 54 espiritualistas, 24 ortodoxas, 14 adventistas, 10 luteranas, 9 judías, 11 budistas, 6 metodistas, 5 de la Luz del Mundo, 4 científicas cristianas, 4 corresponden a "nuevas expresiones", 3 hinduistas, 2 de los Testigos de Jehová, 2 Krishnas, 2 islámicas, 1 anglicana, 1 de los mormones y 1 más del Ejército de Salvación. Fuente El Universal Online

Con esta diversidad religiosa es fácil creer que no en vano el hombre trabaja en algo, obviamente siempre tiene que haber un beneficio material a cambio.

Diego Javier Juárez López
- Reportero