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MALINCHISMO

El malinchismo viene desde la conquista, gracias a la Malinche, quien traicionó a su pueblo. El término de malinchismo, se refiere a la actitud que tenemos ante lo nacional, ya sean producto, formas de actuar, modas, música…

Antiguamente había un cierto rechazo a lo nacional, muchas personas creían que si era extranjero era mejor y que lo mexicano era chafa, también a los indígenas no los querían y había mucho desprecio hacia ellos, ser indígena era algo malo, algo que no tenía lugar en la sociedad moderna.

Octavio Paz decía en su libro Laberinto de la Soledad, que todos somos hijos de la chingada, la chingada es la Malinche y tenemos un cierto apego a la madre, por eso cuando nos la mientan, nos enojamos mucho y la veneramos mucho, pero como nuestra “madre” Malinche nos traicionó, tendemos a creer que todo lo nacional no sirve, que no sabemos hacer las cosas, pero no es así.

Gracias a la globalización esta mentalidad está cambiando, la industria mexicana se ha desarrollado mucho y hemos aprendido que lo nacional sí es de buena calidad, también gracias a las campañas publicitarias y al reconocimiento a nivel mundial, nos hemos dado cuenta que tenemos que apoyar lo nuestro, a nuestra gente y no renegar de nuestra cultura porque es muy importante y rica.

Es irónico que en otros países aprecien más nuestra cultura que nosotros mismos. Un ejemplo de esto es Europa, allá les fascina todo lo mexicano: arquitectura, comida, música, ropa, artesanías… los vuelve locos, adoran México, su gente, tradiciones… ¿cómo es posible que nosotros no lo veamos; que nos hagamos menos y no apreciemos lo que tenemos? Tenemos un gran sentimiento de solidaridad y unidad, esto se ha visto reflejado en el sismo del 85 y en otras tragedias como las inundaciones…

Hoy más que nunca debemos estar unidos ante las diferentes crisis que nos está tocando vivir, sólo así podremos salir adelante, aceptando nuestras tradiciones, y apoyando nuestras industrias, prefiriendo lo que es nacional ante lo extranjero, conociendo nuestra historia, ayudando a nuestros indígenas, exportando más México que importando Estados Unidos, que sí influye mucho pero no por eso debemos perder nuestra identidad.

Recordemos que el próximo año se cumplen 200 años de nuestra Independencia y debemos estar orgullosos de esto, ya que no ha sido fácil, pero siempre hemos salido adelante de las dificultades y problemas que se nos han presentado porque somos un pueblo de guerreros, no por nada los aztecas eran una de las culturas más dominantes e importantes.

Una forma de ayudar a México es respetando las leyes, viviendo en armonía, exigiendo que nuestros gobernantes hagan su trabajo y no nos quieran ver la cara, apoyando lo nacional, no rendirnos ni tomar la indiferencia como forma de actuar, no permitir que México se vuelva un país donde no pasa nada y mientras unos pelean, otros dan la espalda; esto es malinchismo moderno y no podemos ni debemos permitirlo.

México es un gran país, los mexicanos debemos serlo también.

Mariana Magaña
-Reportera

¿CÓMO RECONOCER TU ADICCIÓN?

¿Cuántas veces hemos escuchado a alguien decir que nos estamos volviendo adictos a algo o alguien? ¿Cómo podemos saber que somos adictos a las redes sociales, a una persona, a una sustancia o hasta al mismo trabajo?

Podemos iniciar este artículo definiendo que es una adicción.

Adicción: hábito de quien se deja dominar por el uso de alguna o algunas drogas tóxicas, o por la afición desmedida a ciertos juegos. (Real Academia de la Lengua Española).


Con esta definición podemos empezar…


Reconocer una adicción nunca ha sido fácil, ya que caemos en la negación y creemos que a nosotros no nos puede pasar, que tenemos la capacidad de salir adelante por nosotros mismos, pero es hasta que un evento trágico sucede.


¿Cómo identificar una adicción?


Identificar una adicción no es tan sencillo porque los síntomas no son como los de una gripe normal, estos varían, dependiendo de cada persona y del tipo de adicción que presentan, por ejemplo un adicto al alcohol es muy diferente a un adicto al trabajo, aunque los dos tengan en común el mismo problema.


Algo que nos dificulta poder reconocer una adicción son los diferentes estados de ánimo, ya que como se menciona a principio, depende mucho de la personalidad de la persona, lo síntomas más comunes son:


  • Cambios de constantes de humor: si una persona empieza a consumir drogas, puede tener una alteración de sus emociones, por ejemplo, si siempre está feliz, la droga puede hacer que este triste o enojada, también puede presentar depresión, excesiva irritabilidad, confusión, e incluso ideas suicidas.
  • Perdida de intereses y motivación: al enfocarse en su adicción puede hacer que las actividades que le gustaban, ahora le parezcan aburridas.
  • Peleas con familiares y/o amigos: al tener una adicción, los familiares y los antiguos amigos pasan a segundo término, haciendo nuevos “amigos” que también sean adictos como él, haciendo, también, caso omiso a consejos, regaños y muestras de cariño.
  • Alucinaciones: como su cerebro está tan afectado por sustancias químicas, esto le genera una distorsión de la realidad, puede ser que oiga voces, vea cosas que no existen, y hacer cosas que cree que son correctas.
  • Terrible ansiedad: las personas que sufren esta enfermedad tienden a crear una ansiedad si no satisfacen su adicción, y pueden llegar a cometer locuras, por ejemplo, una persona que es adicta al trabajo y está de vacaciones, no podrá disfrutarlas hasta que no hable por teléfono, y vea que todo está bien en la oficina, por supuesto siempre carga con celular, localizador, laptop…


Existen muchas señales que nos permiten reconocer una adicción, pero lo más importante es que una vez ya identificada se tome conciencia de que es una enfermedad y como todas, hay que darle el tratamiento que se merece. Las adicciones destruyen nuestra vida y la de los que nos rodean.


Existen diferentes centros de atención para las adicciones, ya sea de drogas, juegos, trabajo…


Nunca podremos ver la verdadera cara de las adicciones, hay que actuar a tiempo y tratar de reconocer que tenemos una adicción, ya que este será el primer paso para una recuperación.


Sí, se dice fácil, pues a los que están a tu alrededor no viven lo que tú, aunque lo vivan de otra manera, hay que apoyarse en la gente que más nos quiere como puede ser la familia o los amigos…



Mariana Magaña Chávez

- Reportera

SUPERVIVENCIA O EXPERIENCIA

México D.F. 28 de Agosto del 2009. Muchas veces decimos que queremos ser expertos en lo que hacemos o queremos ganar experiencia, pero, ¿Es verdad que queremos la experiencia o en realidad queremos sobrevivir en esta vida de trabajos competitivos?

“Son las 5 de la mañana, mi despertador suena, el ”5 minutitos más” pasa por mi cabeza, no quiero ir a trabajar, tener que lidiar con el patético de mi jefe, esto me hace sufrir cada día más… ni modo, hay que darle, tengo que ayudar a mis papas y pagar la cole de este mes…” Todo empieza a las 8 de la mañana que es mi hora de entrada, no puedo llegar tarde, sería mi tercer retardo y me descontarían el día completo… (Cabe mencionar que la tolerancia en la empresa es nula).

Preparo mis pagos correspondientes a mis proveedores para llevárselo al Licenciado y que me los apruebe, reviso los pendientes del día. Cada vez es más difícil trabajar en este lugar, los compañeros de trabajo son una pesadilla, tratar de sonreír cada día es más difícil.

Al llamar a un cliente finjo que mi trabajo es el mejor, que mi día es espectacular y dentro de mi pienso “son las 10 de la mañana y apenas es lunes”
Recibo el llamado del Licenciado -diga, “¿en que le puedo ayudar Licenciado? - todo esto con una sonrisa fingida… “¿Hiciste los pagos correspondientes del mes?” - Es la misma pregunta de todos los fines de mes - “Claro que sí Licenciado, ¿cómo olvidarlo, si todos los fines de mes es lo mismo?” - “¿están listas las cotizaciones?” “Sí Licenciado, todo listo y en orden –
Regreso a mi escritorio y pienso: “¿Qué hará todo el día, si todos los que estamos aquí hacemos su trabajo? Así todos podríamos ser jefes…”

Son las 3 de la tarde, la hora de la comida llegó, todo el ambiente del comedor es muy tenso, ya que solo tengo 30 minutos para comer y la fila de la comida es enorme, trato de no pensar en el trabajo ni en el tiempo. Por fin estoy con mi charola de comida en la mano, y ya solo me quedan 25 minutos y otra vez… la misma comida de siempre. Platico con mis compañeros de trabajo, parece que todos estamos inconformes con la situación de la empresa, se respira la frustración de unos y la indiferencia de otros dejando la poca esperanza a un lado…
Mi tiempo de comida se agotó, vuelvo a ponerme mi máscara de buen humor, esperando que esta última hora se vaya rápido e irme a la universidad, donde ahí parece que me queda la última esperanza de cambiar de trabajo y de humor…”


Este es un caso común de la supervivencia en el trabajo, es claro que puedes llegar a obtener la experiencia casi necesaria para no salir con una “desventaja” de la escuela, ya que actualmente la mayoría de las empresas en las que solicitas empleo te piden un año mínimo de experiencia, pero, ¿Y qué pasa cuando no nos gusta nuestro trabajo, lugar o ambiente? El día es infinito, el simple sonido del teléfono es molesto, sólo piensas en que ya quieres que termine la semana y no recibir más la llamada de tu jefe.

Por otro lado, tenemos oportunidad de aplicar lo que nos están enseñando y no sólo quedarnos con la teoría, ya que en la vida laboral, la teoría no sirve de mucho, bien dicen que es la práctica lo que hace al maestro, podríamos pensar que todo es malo, ya que la crónica así lo demuestra, pero hoy en día lo que las empresas quieren es alguien que sepa hacer las cosas; y si puedes estudiar y trabajar, saldrás mejor preparado y con una ventaja competitiva ante los demás, a esto es lo que llamamos experiencia.

Nadie dice que es fácil, porque la verdad estudiar y trabajar es complicado, ya que tienes una doble presión, por un lado no puedes fallar ni en la universidad, ni en el trabajo, si bien, no eres jefe de área, ni jefe de familia, pero indirectamente hay personas que dependen de lo que estás haciendo, ya sea en un equipo de trabajo o escolar, el simple hecho de fallar en alguna de las dos puede tener como consecuencia una leve frustración en tu desarrollo profesional, porque podrías llegar a pensar que si no eres capaz de hacer estas actividades, como será capaz de dirigir una empresa en el futuro.

Otro punto a favor es que empiezas a independizarte, porque ganas tu propio dinero, y puedes hacer con el lo que quieras, obviamente la satisfacción de ya no pedirle dinero a tus padres para fiestas, comida, ropa, entre otras cosas, es infinita, te sientes como un adulto, por fin ya no tienes que dar explicaciones en qué gastas el dinero, compras lo que quieres y si alguien te cuestiona, puedes decir orgullosamente, “es mí dinero, yo lo gané con el esfuerzo de mi trabajo”, esto no se compara con nada, puedes tener un trabajo muy pesado, pero a la hora de recibir el dinero, todo lo que sufriste por conseguirlo, pasa a segundo plano...

Mariana Magaña Chávez
-Reportera