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TÍTULOS, BARA BARA...


México, D.F. 14 de Septiembre de 2009.

Sobre la calle Santo Domingo, ubicada entre República de Cuba y Belisario Domínguez, de las calles de la Ciudad de México, se sitúa la plaza homónima, en la que existe la venta más conocida en México de papeles apócrifos.

Llegué sobre la calle de Palma, venía del metro Allende, doble a la derecha en República de Cuba; con el plan de cotizar un título apócrifo de Veterinario. Personas caminando sobre las banquetas, una patrulla vigila desde la esquina, hombres y mujeres parados sobre toda la plaza.

Un tipo, vestido de pants azul, me preguntó: “¿qué es lo que estas buscando amigo?”, sin dudar, contesté: “mira quiero un título, me ofrecen un trabajo en una institución pública pero me están pidiendo el título”, contestó: “pues aprovecha, aquí con nosotros lo puedes sacar, para cuándo lo necesitas y de que carrera sería”, “Veterinario, lo quiero de la UNAM” dije, continuó “a entonces lo quieres oficial, porque tenemos la copia igualita en 4000 pesos, pero tú lo quieres oficial, entonces no importa la escuela, aquí no nos metemos en las escuelas, vamos directamente a profesiones (Dirección General de Profesiones, Av. Insurgentes Sur 2387, Col. San Ángel, C.P. 01000, México, D.F., fuente: www.sep.gob.mx), ira, te cuesta 25 mil varos, te lo entrego en 25 días, me das micha y micha”.

Yo:“Pero qué, así nada más”
Coyote o Vendedor: “sí, no te preocupes, mira aquí no te vamos a dar vuelta con tu lana, te vamos a entregar título, cédula profesional y hoja de pasante, el título va troquelado, y la hoja de pasante se imprime en un papel translucido Kimberly, o no sé como chingados lo llama mi patrón, pero está bien padrote”.
Yo: “pero qué garantías me das, o así nada más te doy el varo”
Coyote o Vendedor:“mira, si traes la lana o aunque sea un adelanto de unos tres mil varos te llevo a la imprenta para que veas la calidad, ahorita te llevaría pero el patrón se pone a chingar, si no mas llevamos mirones, es que ahorita los pinches puercos andan perros, pero piénsalo y ve a cotizar, yo te estoy dando el mejor precio, te doy mi celular ¿cómo ves carnal?, y mira cuando te entregue tu título ahí en la imprenta tenemos una máquina con Interne y tú sólo te vas a meter para que compruebes que tus papeles son oficiales.”

Al termino de la explicación me dio su número celular y su nombre “Julio” para que le llamara cuando me decidiera.

Seguí paseando por la plaza y en una de las esquinas me paré, encendí un cigarro, un tipo como de 50 años canoso se me acercó y me ofreció miles de servicios como impresión de facturas, tarjetas, invitaciones, le dije que necesitaba un título, me explicó que estaba en $ 95.000 pesos M.N. si lo quería oficial, y que si solamente lo quería para colgarlo en mi pared me costaba $ 4,000 pesos M.N.

Sin dejarme decirle nada continuó su explicación diciendo que el de 95 mil venía con todo y la cedula profesional, me sería entregado en un periodo de 3 a 4 meses, el proceso de pago era mitad al principio y la contra parte al haber finalizado.

Aparte del dinero, los requisitos que me pedía: acta de nacimiento certificada, mi comprobante de domicilio y 6 fotografías tamaño infantil blanco & negro y 6 fotografías tamaño título más mi CURP, porque estos papeles los necesitan sus contactos que trabajan en la Dirección General de Profesiones, entonces me comentó:“y cuando te los entregue voy a ir contigo pa allá, es en el Sur, ahí los recogemos y me das el último pago, no te lo puedo dejar más barato porque pues somos muchos y necesito repartir y no te miento apenas y sale pa la papa, ya ves como nos están rompiendo la madre”.

Me dio una tarjeta que tiene de logo una cabra y el nombre del negocio dice “Impresos Capri” junto a la dirección y el teléfono, no tiene ningún nombre pero él me anotó su número celular privado atrás junto con su nombre, Adrián.

Seguí caminando, mi segundo cigarro se terminó, crucé la calle Belisario Domínguez y en seguida se encontraba una cerrada, 23 de Mayo, otro tipo llegó, con el clásico cabello peinado como uno de los temerarios, largo de atrás, corto de enfrente y unos lentes negros, me dijo:
Temerario: “andas buscando un título, ven mira yo te lo pongo más barato ¿cuánto te dijo el carnal ese con el que estabas?
Yo: 95 mil varos
Temerario: “no pues el cuate se quiere hacer su año que no mame, hay que ir al día no comerse todo el pastel de un bocado, mira déjame hacer una llamada y vamos con el jefe.”

Sacó su celular, murmuró algunas cosas y antes de un minuto colgó y se volteo y me dijo:

Temerario: “Sígueme ya me dio viada mi jefe, quiere hablar contigo”.

Seguimos de frente sobre esa calle, pasamos unos arcos, después había del lado derecho de la calle algunos locales, y en medio de tantos uno con venta de dulces en la puerta, me invitó a pasar y sentarme, el tipo que ahí estaba hablaba por teléfono, sostenía una llamada que enseguida finalizó.

Jefe del Temerario: “Mira aquí, Paco ya me dijo lo que necesitas, tú dime si hacemos el trámite de una vez, yo no te lo voy a dejar tan caro y te doy posibilidades de que me lo vayas pagando, te explico” me dio una hoja y una pluma y siguió, “no sé cuánto te pedían o si no has cotizado con más, aquí necesitamos que nos traigas tres actas de nacimiento certificadas, si no tienes aquí te las hacemos (rió), con sello y esas madres, tu IFE, seis fotos tamaño infantil blanco & negro, pero tienes que salir de traje negro con la cara bien descubierta, y 6 tamaño título, igual frente descubierta y con el tacuche oscuro, te lo voy a dejar en 70 mil varos, cualquier carrera que quieras en la escuela que quieras.

Esto es fácil, como trabajo con los compás que están en la de Profesiones pues ahí le caen todas las escuelas y no tenemos pedos por eso, así que si quieres te titulamos en la UNAM o en el TEC de Monterrey por el mismo precio.

Me tardaría más o menos 2 meses, me das un 30 % ahorita, otro en un mes, y cuando vayamos por tu título a Profesiones, me das lo restante, ¿cómo ves te parece?”
Yo: sí, pero no traigo dinero tendría que ir a conseguir.
Jefe del temerario: sí, no hay pedo mira si vas al banco te acompaña mi chalan, el pinche Paco, y si vas a ir a conseguir no hay bronca, déjame ahorita unos mil varos pa ir haciendo el trámite, como ya viste está más barato que con ese compa que viste, pero si te encuentras a alguien que te lo de en 10 mil o hasta en 20 mil no les creas es pura mamada y te van a chamaquear.
Así que necesito que me des esa feria pero ¡ya!, no se porque pinches mexicanos teniendo la oportunidad no se quieren titular, hay que forzarlos a veces (risas)”

Yo: “Mira es una lanota y venía hoy nada más a cotizar, pero me convenciste y pues voy a ir a conseguirlo ahorita con la familia para de una vez dejarte el 30% de anticipo, pero que garantías me das”
Jefe del Temerario “quieres más que mi palabra, ya conoces este es mi negocio y no me voy a quemar contigo ¡yo vivo de esto carnal!.”

yo: “Quiero la carrera de veterinaria”
Jefe del Temerario “eso no importa te hago doctor, o abogado o hasta pinche astronauta, si quieres (risas)”

Me salí diciéndole que regresaría; dos calles después Paco aún me seguía, en cuanto vio que me metí por donceles desapareció.

Puedes sumar a lo largo de la carrera en la UNAM, los pasajes, el material, los libros, los viajes de investigación, el tiempo, las chelas con los cuates y tus 20 centavos mínimos reglamentarios cada semestre; también puedes sumar en el TEC lo mismo más la colegiatura; bien puedes ir a Santo Domingo por 25, 70 o 95 mil pesos te resuelven los tramites en un par de meses, sin desgastarte, sin cumplir con tareas ni presentar exámenes, la única preocupación que tendrías sería saber que te cumplirán estos santos dominicanos.


Diego Javier
- Reportero

EDITORIAL: TRABAJANDO DURO O DURANDO EN EL TRABAJO


Con el objetivo de plantear, analizar, comentar y criticar situaciones y temas de manera objetiva que competen (o deberían de) a la mayoría de los estudiantes de nivel universitario en México se da inicio a este blog, que pretende generar un conocimiento útil para aquellos que se interesen en mejorar su condición mental.

Para aquellos ajenos a la palabra o al fenómeno de la praxis, ésta es el resultado de cuando un conocimiento teórico se convierte en una experiencia, de esta manera, éste conocimiento quedará permanentemente grabado en nuestra memoria.

En esta entrega se hablará sobre las particularidade
s de estudiar y trabajar, como sus ventajas y desventajas, experiencias laborales, casos de esclavitud disfrazados de servicio social, los apoyos e incentivos económicos, etc.

El trabajo durante la universidad puede perseguir diferentes fines como el financiamiento de una carrera, la búsqueda de una independencia económica, o simplemente satisfacer una inquietud personal.

Parte del desarrollo profesional de un estudiante es poner en práctica aquellos conocimientos que se van adquiriendo a lo largo de la carrera, sin embargo, es un hecho que el estudiar y trabajar requiere de un esfuerzo mayor en el manejo de tiempos, sacrificar algunas horas de sueño en función de cumplir con ambos compromisos y mantener un equilibrio entre el trabajo y la escuela.

Aunque el trabajo es un tema común en el ambiente universitario, no todos los estudiantes se ocupan en alguna actividad laboral fija, algunos optan por una manera más independiente de trabajo como el freelance y otros deciden dedicarse por completo al estudio.

A pesar de que ejercer una actividad laboral durante la etapa universitaria es una experiencia positiva y se convierte en una excelente carta de presentación a la hora de buscar empleo al terminar la carrera, es preciso definir nuestras prioridades.

Es común que al comenzar a percibir mayores ingresos se sobreponga el desempeño en el trabajo sobre el de la escuela, dejando de lado el aprendizaje, precisamente el motivo por el cual estudiamos una carrera.


Juan José González
-Director General

EL TRABAJO IDEAL


Y las pruebas que confirman su existencia.
¿De verdad existe?
Sueños guajiros del empleado promedio
El trabajo ideal del mexicano.

México D.F. 28 de Agosto del 2009. Actualmente los empleos son escasos, son monótonos pero mucho peor, no son los que esperamos. Encontrar el trabajo ideal en México es cuestión de perseverancia, ingenio y valentía. ¿Existe? Muchos podrían jurar que sí, a pesar de muchos mexicanos que tratan constantemente de luchar contra la corriente. La verdad es que el mexicano sueña y vive tratando de encontrarlo, algunos aún perdidos en el espacio laboral.

¿De verdad existe?

“México lindo y querido, si muero lejos de ti…” A decir de los expertos, la situación laboral para los chavos en México se deteriora poco a poco. La idea de “El Trabajo Ideal” se desvanece día con día, pues no se trata simplemente de elegir el empleo que cumpla nuestras necesidades económicas y personales. Esto ha cambiado a simplemente encontrar trabajo.

Nuestros queridos amigos de Monster.com se dieron a la tarea de realizar un estudio mundial en torno a la percepción de la gente respecto a “su trabajo ideal”, en éste estudio, para analizar si de verdad existe o no el trabajo ideal, se encuestaron a más de 50.000 personas en todo el mundo. Esto nos arroja datos tan interesantes como bizarros, con unos alemanes escépticos diciéndonos que la idea del trabajo perfecto no existe por parte de un 30% de encuestados en Alemania; unos españoles disgustados, pues casi el 80% de los encuestados reclaman no ser felices con su trabajo. Pero no, no se preocupen, no todo es pesimismo en el mundo, ya que en Italia el 70% de los encuestados dice estar en su puesto ideal. Junto con ellos, los más positivos son los húngaros, los holandeses y estadounidenses. ¿Por qué será?

México se encuentra con un muy claro descontento, pues solo el 3% cree que está en su trabajo ideal, y para seguir con las estadísticas y vernos menos pesimistas, el 77% cree que si existe. Sin embargo, esto nos demuestra también, que para el mexicano el trabajo ideal es una especie de fenómeno parecido a los OVNI’s o a los fantasmas: Nunca lo han visto, pero saben que está ahí… en alguna parte del mundo. Perdido en algún callejón.

Sueños guajiros del empleado mexicano

“Porque yo: no quiero trabajar, no quiero ir a estudiar, no me quiero casar…” Es irónico, hablando específicamente del tema del trabajo, que la gran mayoría de los mexicanos promedio tienen en mente como su trabajo ideal el no trabajar y recibir un pago a cambio.

Sin embargo, algunas mentecillas trabajadoras poseen el concepto de trabajo ideal como aquel que pueden desempeñar con gusto, la actividad que puede realizarse sin caer en lo aburrido y también ser recompensada. Haciendo referencia al gordo bigotón que mira a las bailarinas revoloteando en el tubo, mientras es el encargado de asear las mesas de todos aquellos que gastan dinero por ello. Al sastre que vive aún “dentro del closet” y puede toquetear sin razón los traseros de sus clientes. Al cadenero que demuestra su oculto y fanfarrón ser, creyéndose luchador sacando borrachos y mal vivientes de su sagrado lugar de trabajo. O al profesor que disfruta el conflicto que sostienen sus alumnos al discutir sobre sus actividades académicas y, demostrando aquel sentimiento, suelta una sonrisa malvada y burlona… eso sí, a pesar de ello demuestra su calidad. Todo depende del cristal con que se mire, diría mi abuelita.

El trabajo ideal mexicano

“A que le tiras cuando sueñas mexicano…” El trabajo ideal es una fantasía. No mayor a disfrazar a la vecina de caperucita roja, atrapar un extraterrestre o capturar de la mano de Carlos Trejo al fantasma de Chico Ché. El presidente del empleo muestra que, en efecto, se trata de un cambio para la funcionalidad del país. Presidente del empleo perdido, tal vez, 735 mil desempleados en 2009 hasta el momento, según las estadísticas, lo que nos hace pensar ¿Cuál sería el objetivo común de los estudiantes universitarios (y no tan universitarios): encontrar el trabajo ideal o simplemente encontrar trabajo?

Las condiciones para “Las promesas del futuro” en México se vuelven poco alentadoras. Hay demasiados egresados. Punto bueno. Pero desgraciadamente no existen empleos donde los jóvenes puedan ejercer su profesión, aumentando el ya gran número de taxistas, cajeros, meseros, taqueros y muchos “eros” más, que poco tienen que ver con el erotismo y en realidad se basan en la frustración.

Las condiciones económicas no son las ideales, tampoco las políticas y tampoco las culturales, para que en nuestro país se tenga, o por lo menos se vea a una persona con el trabajo ideal. Sin embargo, existen algunos cuantos que agotan y aprovechan todos los recursos a su alcance para poder sobresalir, pero usted y ellos, podrían asegurarme que en definitiva ése no es su trabajo ideal. La búsqueda puede ser tan larga como cada uno de nosotros elija. ¿Qué tan lejos estamos dispuestos, la mayoría de los mexicanos, a llegar por conseguir el trabajo ideal a pesar de que el entorno no lo permita? Es una pregunta que sólo cada uno puede resolver.

Juan Mendoza
-Reportero

BUSCANDO LA CHULETA

Vivimos tiempos en los que todo está cambiando, donde la inseguridad reina en las calles y sobre todo, donde no hay empleos. En la Ciudad de México, día a día salen miles de personas en busca de un empleo estable y bien pagado, con falsas esperanzas de que existe o que si existe, no hay vacante para el puesto o se necesita una gran palanca para entrar a la jugada por él.

Ya sabiendo lo que te espera y si aún así quieres salir a buscar empleo, lo primero que debes hacer es preparar un currículum, en el cual debes poner tus datos personales, estudios, empleos anteriores, metas y conocimientos; Y con este documento en mano sabrás con certeza que te gustaría hacer y que habilidades posees para el desarrollo de un trabajo. A partir de este punto podemos comenzar a segmentar las áreas laborales donde podrías tener éxito.

El Internet se ha convertido en un excelente buscador de empleos, donde podemos encontrar varias páginas con bolsas de trabajo como: www.occ.com.mx www.monster.com.mx www.templeo.com www.zonajobs.com.mx www.computrabajo.com.mx www.bolsamexicanadetrabajo.com, así como las que están disponibles gracias al gobierno como www.empleo.gob.mx y cada una de las bolsas de trabajo delegacionales y municipales.

Si no eres fan del Internet, siempre encontraras un buen suplemento de ofertas de empleos en los periódicos los días lunes, o las ferias de trabajo que las delegaciones promocionan cada 3 o 4 meses.
Si ya encontraste el trabajo que más te conviene y convence, es hora de fijar la entrevista, recuerda que habrán otras 10, 100 o incluso 1000 personas que pelearan por ese puesto, así que ir bien preparado y estar mejor preparado que los demás te otorgará una gran ventaja, pero los consejos para superar de forma exitosa una entrevista de trabajo los podrás leer más adelante.

Como te darás cuenta, no existe una fórmula mágica para buscar empleo, hay muchas herramientas de búsqueda pero la más importante es que estés convencido de que quieres conseguirlo, ya que siempre existirá la persona que sale a buscar empleo con ganas de no encontrarlo.

Trata de evitar aquellos anuncios o vacantes que te prometen mucho dinero por pocas horas o poco esfuerzo, recuerda que aquí en México no existe tal cosa, mucho menos en esta etapa de crisis laboral.

Algo muy importante que debes tener en cuenta, es que en el Internet o en los periódicos no están todas las ofertas disponibles, a veces tendrás que tocar puertas o buscar en la calle, o mejor aún, si de casualidad cuentas con algún conocido con influencias en cierta empresa, puedes pedirle una pequeña “ayudadita”, no está del todo bien pero en estos tiempos todo se vale.

No te desalientes en la búsqueda de empleo en México, porque empleos existen, mal pagados, muy laboriosos y demandantes sí, pero el que busca encuentra y al final del día lo que cuenta es tener un ingreso más en tu bolsillo y poder llevar la chuleta a casa.

Bryan Montes
-Reportero

EL APOYO EN LA UNIVERSIDAD PARA ALUMNOS QUE TRABAJAN

México D.F. 28 de Agosto del 2009. Buscamos trabajo para ganar experiencia, no queremos monumentos, ni grandes reconocimientos, lo único que esperamos es que tanto profesores como directivos nos den su apoyo y no la espalda.

Cuando nos desarrollamos en una sociedad que cambia tan deprisa, es muy fácil quedarse atrás en un abrir y cerrar de ojos, y para evitarlo la escuela es una herramienta básica, pero, ¿qué sucede cuando se acerca el final de nuestros estudios universitarios y entonces nos enfrentamos a la imperiosa necesidad de levantar la mano en el mundo laboral?, a menos claro, que tengamos algún familiar, amigo, o conocido bien posicionado en una empresa y nos brinde la oportunidad a nosotros y no a otras personas que probablemente puedan estar mejor capacitados que nosotros para desarrollarse en ese puesto, debemos luchar con uñas y dientes para obtener tan preciada oportunidad, pero en fin , son cosas que pasan en esta vida, sin embargo, un acto importante es el apoyo que nuestra institución académica nos brinda ante tal situación; claro que el simple hecho de un cambio de horario nos permite una búsqueda más accesible para el mundo laboral, ya que la mayoría de los empleos de medio tiempo son en el turno matutino, claro que hay sus raras excepciones.

El supuesto apoyo que nos dan las universidades, únicamente se limita a mover el horario estudiantil ya que en cuanto encontramos una oportunidad y la tomamos, nos encontramos ahora con la sorpresa de que la aparente sensibilidad del plantel académico ante nuestra nueva situación es nula, ya que al parecer es cuando los profesores más se esfuerzan por encomendarnos tareas y trabajos que son cada vez más complejas y laboriosos ya requieren la implementación de mayor tiempo y esfuerzo para su realización, aunados a las responsabilidades intrínsecas del acontecer laboral cotidiano, esto sin importar el tipo de labor que desarrollemos, ya que cada una de estas actividades tiene un grado diferente de complejidad.

Pero como todo buen universitario, cuando sentimos que el agua nos ha llegado al cuello, y nos damos cuenta que las patadas de ahogado no han dado, dan ni darán resultado acudimos a nuestras atentas y honrosas autoridades en espera de que ellos, por estar en un puesto en el que “aparentemente” velan por nuestros intereses comprenderán y darán una solución viable y comprensiva a nuestras necesidades, sin embargo, es más cruel el enfrentarnos con una respuesta de amplia complejidad como lo es la pregunta “¿Y?” o el clásico “pues está bien ¿no?” y ni que decir del famoso “no eres el primero, ni el último que lo hace”, es ese momento en el que nos enfrentamos a un mundo maravilloso donde de forma autoritaria se nos obliga a realizar un cambio de horario, cambio que no se hace con las colegiaturas, y todas las repercusiones que esto conlleva en nuestra vida cotidiana, ya que para muchos de nosotros ese cambio básicamente viene a invertir nuestro horario totalmente. Y ni que decir de las asistencias a clase, cierto es que nosotros hemos sido los que elegimos venir a una universidad que tiene un funcionamiento bajo el denominado sistema cerrado y sabemos que nuestra asistencia en el salón de clases es fundamental para el aprovechamiento de la asignatura, aunque pareciera ser que debemos llegar a costa de cualquier cosa, aunque estemos retrasados por causa del trabajo.

A fin de cuentas, no estamos pidiendo que se nos construya un monumento en memoria de todos los estudiantes que trabajan ni que se nos rinda culto, estamos conscientes que no somos el primero ni el último alumno que también trabaja, lo único que estamos pidiendo es la comprensión de parte del profesorado, y citando a un viejo amigo, pedimos que “no dejen tareas estúpidas” y que comprendan el hecho de que habrá tareas que no podamos entrega y esas ocasiones que no podamos llegar a tal o cual clase, total, somos humanos y podemos equivocarnos e incluso cansarnos.

René Ramirez
-Reportero

APOYO DEL TRABAJO EN LA ESCUELA

México D.F. 28 de Agosto del 2009. Entrevistamos a distintas personas, para que nos pudieran dar su opinión respecto a sus actividades laborales y estudiantiles, así dar una pequeña información respecto a como le ayudan en su trabajo.

Carmen Erika -. Estudiante de enfermería.

- ¿A que es lo que te dedicas actualmente?

- Estudio enfermería en la universidad panamericana.

- ¿Además de estudiar, ¿ realizas otra actividad?

- Sí, trabajo de enfermera en el Hospital Español

- ¿Por qué razón decidiste trabajar?

- La razón por la que decidí trabajar, es porque ayudo a mis padres a pagar mi colegiatura.

- ¿Tu trabajo interviene con tus actividades en la universidad, es decir en tu trabajo el horario es flexible para que puedas estudiar?

- Sí, claro, de hecho, solo trabajo los fines de semana, ya que el hospital realizó un acuerdo con la universidad para que nuestro trabajo no intervenga con nuestro horario de clases y de esa manera no faltar y presentarnos así como no tener un bajo desempeño académico.

- ¿Qué actividades realizas en tu trabajo y en qué te ayuda para tu profesión)?

- Realizo actividades de enfermera general, es decir, tomo signos vitales, llevo el cuidado general de paciente y cualquier cosa que éste pueda necesitar , lo cual me ayuda en mi profesión para saber como desenvolverme con el paciente y sus familiares, así como poner en practica los conocimientos que he aprendido en mi carrera.

- De acuerdo a esto, ¿crees que el hospital y la universidad les ha dado la facilidad para que puedan trabajar sin ninguna dificultad?

- De hecho por esta razón se realizó el acuerdo, muchas de las alumnas querían trabajar, sin que esto interviniera con los horarios de clases o con su desempeño en éstas. Lo cual es un gran apoyo para nosotras.

Jesús-. Estudiante de contabilidad

- ¿Qué carrera estás estudiando?

- Soy estudiante de contabilidad , me encuentro en sexto semestre en la Universidad Panamericana.

- Además de estudiar, ¿actualmente te encuentras trabajando?

- Sí, trabajo en un despacho contable medio tiempo.

- ¿Por qué decidiste trabajar?

- La razón por la que lo hago es porque es un requisito para la carrera, a partir de quinto semestre nuestro horario de clases se recorre en las tardes para que por las mañanas tengamos la oportunidad de trabajar.

- ¿No has tenido algún problema por el horario, es decir, te dan la facilidad de combinarlo con tus estudios?

- No, en lo absoluto, no tengo problemas con el horario, en el despacho donde me encuentro laborando respetan mi horario y son conscientes de que tengo que llegar a tiempo a la universidad lo cual es una gran ventaja.


Omar -. Estudiante de Ingeniería en Sistemas.

- ¿A qué te dedicas?

- Actualmente estudio la carrera de Ingeniería en Sistemas y trabajo en Cinemex.

- ¿Por qué razón trabajas?

- Trabajo para poder pagar mi carrera y cubrir algunos gastos personales

- ¿Cuánto tiempo llevas trabajando y qué funciones desempeñas?

- Llevo trabajando 2 años en Cinemex y me encuentro trabajando en el área de proyección.

- ¿Tu trabajo interfiere con tus horarios de clases, has tenido algún problema por esto?

- No, ningún problema, la ventaja de Cinemex es que te da la oportunidad de escoger tu horario, ya sea durante la mañana o la tarde y de esta manera llegar a la universidad sin problema alguno.

- Es decir que Cinemex apoya a sus empleados si estos se encuentran estudiando ¿les dan alguna otra facilidad?

- Si hay casos donde necesitamos salir más temprano por alguna actividad en la universidad, nos dan la facilidad de pagar las horas en otro momento.

- ¿Así que tu trabajo no ha intervenido en algún momento con tus estudios?

- No, la empresa es muy flexible y da la oportunidad de trabajar sin que esto intervenga en mi carrera.

Comprendemos que hay empleos en los cuales apoyan a los estudiantes, no significa que todos los empleos son iguales, debido a que algunos son de tiempo completo y necesitan a la gente trabajando para no generar perdidas en la empresa, pero eso no es para desanimarse ya que hay trabajos temporales o que son perdurables en los cuales, los jefes no son tan estrictos y apoyan a que los jóvenes hagan una actividad productiva que pueda servirles para el desarrollo de su crecimiento profesional o bien en algún tipo de emergencia o situación que necesiten acudir.

Israel Álvarez
-Corresponsal

EXPERIENCIA DE ESTUDIAR Y TRABAJAR:

México D.F. 28 de Agosto del 2009. Bueno, la verdad es que realizar las dos actividades es complicado, tengo año y medio haciéndolo, es curioso pero cuando escuchaba algunos compañeros decir que no entregaban tareas y el motivo siempre era el trabajo, me causaba un poco de risa.

Pero el tiempo se encargo de corregirme y durante este año y medio me ha pasado de todo, soy de los pocos afortunados de emplearme en lo que estudio y que además me gusta, sinceramente busqué trabajo por esa maldita necesidad de tener experiencia antes de terminar la carrera, ya que en lo económico no me iba tan mal.

Todo comienza cuando me levanto a las 6:30 de la mañana, como puedo, llego a la regadera y me echo un baño, ya bien despierto me visto con lo que está a la mano, bajo, desayuno y me voy, para estar antes de las 9:00 en la agencia y ya saben que en esta ciudad no existe el tránsito, pues hay que salir temprano, ya en la agencia sabes a que hora entras pero no a que hora sales, nunca falta un bomberazo o algún trabajo que surge de repente, son las 5:30 de la tarde y ahora para la escuela.

Ya en la escuela comienza lo más difícil, es un lugar perfecto para que te venza el sueño y tener que ser despertado por un amigo o por el mismo maestro, son las 10:00 de la noche y es momento de ir a casa, pero por si fuera poco me espera una hora y diez de camino, mientras recuerdo todos los pendientes que tengo de trabajo más la tarea.

Llego a casa, son 11:20 y por supuesto que reviso que hay de tarea, miro la libreta y comienzo a hacerla, como puedo termino, es la 1:30 de la madrugada y me voy a dormir.

Es difícil combinar las dos cosas pero no hago nada que nadie no haya hecho ya, trabajando aprendes mucho, a valorar las cosas, a trabajar bajo presión, a valorar el dinero y a optimizar tu tiempo; es complicado realizar las dos cosas, acabas fastidiado, cansado y hasta de malas, pero estoy seguro que todo esto valdrá la pena.

Actualmente soy creativo de la agencia de publicidad y promoción Payroling.

Allan García
-Reportero

ESCLAVITUD SIN CADENAS

Servicio social.
Servicio social con apoyo económico.
Becarios.
Trainee.

México D.F. 28 de Agosto del 2009. Como todo el mundo sabe, en la etapa del estudiante hay varios procesos de los cuales se es participe, en especial cuando se estudia en un nivel medio superior o superior, he aquí una faceta interesante, la de realizar un servicio social, el cual depende de hacer diversas labores enfocadas a múltiples actividades y funciones dentro de una organización, un grupo determinado o institución. Es por ello que el servicio social es una parte medular en la actividad del estudiante, ya que está regulado por la Secretaria de Educación pública “SEP” como un documento obligatorio para hacerse acreedor de un título, ya fuese de nivel técnico o nivel licenciatura.

Por si alguien no lo sabía, el servicio social es una especie de contrato en el cual tanto la institución, empresa o secretaría que acepta a estudiantes de últimos semestres o con una cantidad de créditos, acepta que éste último cubra determinado tiempo dentro de dicha institución que se asemeje más, o esté más relacionada en los estudios de el interesado.

Es destacable decir que hay empresas que dan apoyo a estudiantes cuando no es obligatorio, sin embargo, es algo diferente ya que las empresas, instituciones o la organización que da estos apoyos sienten una obligación de ayuda o una labor moral por el servicio que el estudiante desempeña en ese lugar.

Por otra parte, hay muchas formas de aceptar a estudiantes y que realicen este tipo de actividades, una de ellas es el ser becario, que es cuando un estudiante juega a trabajar en una empresa o por lo menos obtener un poco de experiencia, es aquí donde se pretende alcanzar un lugar dentro del organismo en el cual se esté desempañando esta labor, aquí se recibe una ayuda económica y se hacen diferentes labores, desde traer café, revisar cuadro por cuadro las cintas de cine, acomodar muladares de archivos, o en pocas palabras ser el YVM (y veme a traer…)

No olvidemos las promesas de alcanzar grandes cosas estando en un servicio social o en algunos de los casos un “Trainee” (entrenamiento), en el cual no se sabe con certeza para qué o para quien sirve o si es algo legal, sólo se sabe que es algo que muchos desean tener, pero nunca se sabe el precio que se debe pagar por este lugar dentro de alguna empresa, organismo, etc. Este, al igual que los servicios sociales, con o sin ayuda, son un préstamo de tu servicio pero ¿a cambio de qué?, de tiempo, esfuerzo, dedicación, gastos, perderse de actividades familiares o eventos con amigos, novia(o), etc.

Y ésta es la verdad de un servicio social mientras estudias, hacer tareas escolares y no obtener nada al final más que un agradecimiento y el papel que dará pie a tu titulación…

Juan Carlos Pérez Melchor (el googles)
- Reportero

SUPERVIVENCIA O EXPERIENCIA

México D.F. 28 de Agosto del 2009. Muchas veces decimos que queremos ser expertos en lo que hacemos o queremos ganar experiencia, pero, ¿Es verdad que queremos la experiencia o en realidad queremos sobrevivir en esta vida de trabajos competitivos?

“Son las 5 de la mañana, mi despertador suena, el ”5 minutitos más” pasa por mi cabeza, no quiero ir a trabajar, tener que lidiar con el patético de mi jefe, esto me hace sufrir cada día más… ni modo, hay que darle, tengo que ayudar a mis papas y pagar la cole de este mes…” Todo empieza a las 8 de la mañana que es mi hora de entrada, no puedo llegar tarde, sería mi tercer retardo y me descontarían el día completo… (Cabe mencionar que la tolerancia en la empresa es nula).

Preparo mis pagos correspondientes a mis proveedores para llevárselo al Licenciado y que me los apruebe, reviso los pendientes del día. Cada vez es más difícil trabajar en este lugar, los compañeros de trabajo son una pesadilla, tratar de sonreír cada día es más difícil.

Al llamar a un cliente finjo que mi trabajo es el mejor, que mi día es espectacular y dentro de mi pienso “son las 10 de la mañana y apenas es lunes”
Recibo el llamado del Licenciado -diga, “¿en que le puedo ayudar Licenciado? - todo esto con una sonrisa fingida… “¿Hiciste los pagos correspondientes del mes?” - Es la misma pregunta de todos los fines de mes - “Claro que sí Licenciado, ¿cómo olvidarlo, si todos los fines de mes es lo mismo?” - “¿están listas las cotizaciones?” “Sí Licenciado, todo listo y en orden –
Regreso a mi escritorio y pienso: “¿Qué hará todo el día, si todos los que estamos aquí hacemos su trabajo? Así todos podríamos ser jefes…”

Son las 3 de la tarde, la hora de la comida llegó, todo el ambiente del comedor es muy tenso, ya que solo tengo 30 minutos para comer y la fila de la comida es enorme, trato de no pensar en el trabajo ni en el tiempo. Por fin estoy con mi charola de comida en la mano, y ya solo me quedan 25 minutos y otra vez… la misma comida de siempre. Platico con mis compañeros de trabajo, parece que todos estamos inconformes con la situación de la empresa, se respira la frustración de unos y la indiferencia de otros dejando la poca esperanza a un lado…
Mi tiempo de comida se agotó, vuelvo a ponerme mi máscara de buen humor, esperando que esta última hora se vaya rápido e irme a la universidad, donde ahí parece que me queda la última esperanza de cambiar de trabajo y de humor…”


Este es un caso común de la supervivencia en el trabajo, es claro que puedes llegar a obtener la experiencia casi necesaria para no salir con una “desventaja” de la escuela, ya que actualmente la mayoría de las empresas en las que solicitas empleo te piden un año mínimo de experiencia, pero, ¿Y qué pasa cuando no nos gusta nuestro trabajo, lugar o ambiente? El día es infinito, el simple sonido del teléfono es molesto, sólo piensas en que ya quieres que termine la semana y no recibir más la llamada de tu jefe.

Por otro lado, tenemos oportunidad de aplicar lo que nos están enseñando y no sólo quedarnos con la teoría, ya que en la vida laboral, la teoría no sirve de mucho, bien dicen que es la práctica lo que hace al maestro, podríamos pensar que todo es malo, ya que la crónica así lo demuestra, pero hoy en día lo que las empresas quieren es alguien que sepa hacer las cosas; y si puedes estudiar y trabajar, saldrás mejor preparado y con una ventaja competitiva ante los demás, a esto es lo que llamamos experiencia.

Nadie dice que es fácil, porque la verdad estudiar y trabajar es complicado, ya que tienes una doble presión, por un lado no puedes fallar ni en la universidad, ni en el trabajo, si bien, no eres jefe de área, ni jefe de familia, pero indirectamente hay personas que dependen de lo que estás haciendo, ya sea en un equipo de trabajo o escolar, el simple hecho de fallar en alguna de las dos puede tener como consecuencia una leve frustración en tu desarrollo profesional, porque podrías llegar a pensar que si no eres capaz de hacer estas actividades, como será capaz de dirigir una empresa en el futuro.

Otro punto a favor es que empiezas a independizarte, porque ganas tu propio dinero, y puedes hacer con el lo que quieras, obviamente la satisfacción de ya no pedirle dinero a tus padres para fiestas, comida, ropa, entre otras cosas, es infinita, te sientes como un adulto, por fin ya no tienes que dar explicaciones en qué gastas el dinero, compras lo que quieres y si alguien te cuestiona, puedes decir orgullosamente, “es mí dinero, yo lo gané con el esfuerzo de mi trabajo”, esto no se compara con nada, puedes tener un trabajo muy pesado, pero a la hora de recibir el dinero, todo lo que sufriste por conseguirlo, pasa a segundo plano...

Mariana Magaña Chávez
-Reportera

CONCLUSIÓN: DE LA CHAMBA Y EL ESTUDIO...

México D.F. 28 de Agosto del 2009. En el primer número de Praxis Blog pudiste leer opiniones y hechos que engloban la situación actual de una gran parte del 58.1% de la población que es económicamente activa.

Es un hecho que muchos mexicanos buscamos la “gran oportunidad” y teniendo fe en nuestra República, esperamos una respuesta a nuestros esfuerzos y méritos. Muchos de nosotros estudiamos carreras en universidades locales, sin importar sean públicas o privadas, algunos con ganas de aprender y otros con el fin único de tener un papel que pueda permitirles llegar un poco más lejos que el ciudadano promedio, pero esto, en muchas ocasiones es un gran problema sea psicológico o económico, por lo que muchos de nosotros tenemos que acudir a las diferentes formas de apoyo que se nos proporcionan en nuestro país: los famosos trainee, las innumerables empresas fantasmas o fraudulentas, los trabajos con ayuda económica y muchas modalidades más.

Es muy importante, además, como pudimos ver en los artículos del blog, que el estudiante no siempre tiene la misma razón para recurrir a un empleo, ya que muchos lo hacemos por supervivencia, otros por la eterna búsqueda de la experiencia que nos dé un plus al salir de la carrera y buscar un trabajo fijo y otros más por pasión por la carrera, por lo que hay quienes tenemos la suerte de laborar en actividades de nuestro gusto, o mejor aún, de la carrera que estamos estudiando, lo que nos ayuda a complementar los conocimientos teóricos que adquirimos en la universidad, pero hay quienes ni siquiera tienen esta gran oportunidad y se conforman con cualquier tipo de trabajo, cosa que se ha hecho muy común en estos tiempos de alto grado de desempleo, en que difícilmente podemos encontrar oportunidades de trabajo que nos ayuden a subsistir.

Cabe destacar que algo de gran importancia para los estudiantes que trabajamos es el apoyo que podemos encontrar tanto en nuestra institución educativa como en la empresa o compañía donde laboramos. Muchas veces las universidades nos pintan un mundo utópico en el que estudiar y trabajar se convertiría en algo muy sencillo, cosa de niños, sin embargo, en múltiples ocasiones este apoyo es nulo o es sólo una imagen, ya que más de un maestro deja tareas que resultan innecesarias y únicamente son útiles para la pérdida de tiempo y en ocasiones hasta recursos, que bien podrían evitarse o convertirse en actividades en el horario de clase; además de calificar en equipo, lo que dificulta el trabajo al no tener horarios disponibles o que coincidan en los integrantes éste. Por otro lado, nuestros lugares de trabajo en muchas ocasiones tenemos la suerte de tener todo el apoyo con jefes que respetan nuestros horarios, comprenden las salidas un poco antes de tiempo o llegada un poco después, entre otras cosas, pero esto no es algo que suela suceder comúnmente, sino que la otra cara de la moneda tiene más probabilidad de llegar, teniendo jefes que consideren que estás ahí para ellos y para lo que la empresa requiera, sin importar otra cosa, trabajando horas extra sin tener una remuneración o consideración.

Considero que en muchas ocasiones tomar la decisión de trabajar mientras estudias es algo que debes hacer pensándolo bien y considerando muchas aspectos. Pero si tomas la decisión de hacerlo, es muy recomendables que trates de buscar un empleo que complemente tu educación y que pueda servirte en el futuro laboral y personal y en este Blog pudiste leer algunos consejos para encontrar trabajo y además conseguirlo.

Esperando que disfrutaras esta primera entrega de Praxis Blog nos despedimos, no sin antes recordarles que nuestra siguiente entrega estará en línea a partir del jueves.

Gabriela de la O
-Jefe de Redacción