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EL NEGOCIO DE LAS ADICCIONES


Te invitamos a leer el tópico de la semana: Las adicciones como negocio.
El arte de la portada corresponde a Alex Pardee. Música de Tri-Valves

EDITORIAL: ADICTOS AL DINERO


México, D.F. 5 de Septiembre.- En alguna ocasión Ralph Nader, activista y abogado estadounidense, dijo “La adicción nunca debería ser tratada como un delito. Debe ser abordada como un problema de salud”, sin embargo, alguien más decidió que ésta no es ni delito, ni problema de salud, más bien tendría que ser redefinida como una excelente oportunidad de negocio.

Comúnmente asociamos la palabra adicción con alguna dependencia física o psicológica hacia alguna sustancia, persona o hábito, y es normal tal asociación de ideas pues “dependencia” es la palabra clave de una adicción.

Para estar del otro lado de las adicciones se requiere un poco de frialdad y objetividad, y comprender que la necesidad de unos es el negocio de otros. Así lo entienden muchas empresas y empresarios exitosos, desde el Chapo Guzmán, Phillip Morris, Ronald McDonald, pasando por cualquier dueño de un casino o table hasta el Papa Benedicto XVI, que ven en sus consumidores o feligreses algo aún más atractivo que la misma gallina de los huevos de oro.

Contrario a lo que un adicto representa para la sociedad, en términos publicitarios, no se puede obtener un consumidor más leal que un adicto, alguien que no sustituye marcas y tampoco se frena a reflexionar el costo real de sus vicios.

En la entrega de esta semana, Praxis Blog abordará el tema de las adicciones desde una perspectiva diferente, dejando de lado si son buenas o malas, más bien nos acercaremos a ellas desde el punto de vista estratégico. Entender a las adicciones como una industria es ponerse del otro lado del cristal, quizás suene un poco maquiavélico y cruel, pero habiendo tantas adicciones socialmente aceptadas, ¿por qué no habremos de sacarles provecho a éstas?

Conozcan las adicciones que han puesto de cabeza al mundo y cómo es la industria que gira en torno a ellas.

Juan José González
- Director General

¿EL HOMBRE ES UN ERROR DE DIOS? O ¿DIOS ES UN NEGOCIO DEL HOMBRE??


México D.F. 4 de Septiembre del 2009.- Empezando por esa gran pregunta, sarcástica e irónica, la cual antecede a la pregunta madre del Alemán Federico Nietzche, “¿El Hombre es un error de Dios o Dios es un error del hombre?”, de su obra El Crepúsculo de los Ídolos 1889. Partamos de esta idea clave en la cual desarrollaremos la siguiente nota: “creer” ser lo más honestos que podamos “creer” ser.

Al parecer la religión proviene desde tiempos inmemorables donde el hombre, un simple ser, cobarde por definición, le temía al anochecer y buscaba darle una explicación. Algunos seres listos de aquellas tribus, decidieron tomar la batuta, como ahora lo hacen nuestros políticos, para manipular, o según ellos, “salvaguardar” al pueblo de seres fantásticos, como muerte, brujas, fantasmas y en nuestros días, salud, empleo, o el chupacabras tan sonado en aquellos momentos de crisis, o sin ir tan lejos de la fantasiosa influenza.

Nos volcamos en una idea líder, la religión, ¿qué es la religión?, una gran pregunta que muchos teóricos explicaron, y yo definiré como una referencia más del consumismo. El consumismo que sin divagar en nuestros ideales se fundamenta como un modo de vida en estos tiempos, donde la sobrecarga de estrés, de trabajo, de enfermedades, de problemas sociales y políticos que necesitan una distracción, y que mejor que postular la fe, la cuestión es creer que no para siempre se tendrán problemas, que hay una solución a tu soledad o a tu falta de carácter, a tu falta de dinero o empleo, una solución crucificada (Cristo Rey).

Es así, como la religión, apoyándose en los sentimientos más básicos como el miedo, reposa para después ahogarnos dentro de sus ideales, acercándose a nosotros por el compromiso falso de servirnos y llenar nuestra falta. Blasfemos de sus doctrinas, la iglesia católica, por ejemplo, con miles de situaciones que la han llevado a la mala reputación desde el tiempo de la santísima inquisición hasta la actual tan sonada pederastia clerical.

¿Dónde radica el negocio?

Para responder primero hay que hablar de la dependencia psicológica y del consumismo. La dependencia psicológica, es aquella que te lleva a necesitar de forma brutal una relación hacia una o un grupo de personas, para no sentir soledad, angustia, ansiedad, o entrar a un estado de depresión, sin embargo, al paso del tiempo, la dependencia te conlleva a un patrón desadaptativo que te guía a un deterioro emocional y al malestar social, ¿entonces esto le conviene a la iglesia? Primero acercar a sus fieles y después desadaptarlos socialmente para que su entorno gire solamente a la iglesia.

Ahora definamos consumismo como una consecuencia directa del capitalismo, con efectos a la creación de la felicidad ficticia, conceptualizado en una frase: “cuanto más consumo, más feliz soy”, o bien para términos religiosos “cuanto más es mi limosna, más cerca estoy de Dios, amén”

Ahora bien, la religión (cualquiera), apoyándose en ese deterioro social expuesto en el párrafo anterior, atrae a sus fieles creándoles en sus pláticas un ambiente ideal para que se sientan felices en sus ceremonias, pero por ejemplo, en la iglesia católica no falta la limosna que el padre pide en medio de una misa; en la iglesia tan actual de Pare de Sufrir, también, aunque ahí, funciona de otra manera, dependiendo el milagro es el precio de la “limosna”; también podríamos mencionar que, obviamente, si no hay un seguimiento cuantioso al dinero destinado a la iglesia puede haber lavado de dinero fácilmente, que bien puede ser dinero del narco.

Según datos de la Secretaría de Gobernación, hasta el 15 de noviembre de 2006 había registradas 6 mil 652 asociaciones religiosas, divididas así: 3,048 son católicas, apostólicas y romanas, 1,774 de Pentecostés, 1,608 bautistas, 69 presbiterianas, 54 espiritualistas, 24 ortodoxas, 14 adventistas, 10 luteranas, 9 judías, 11 budistas, 6 metodistas, 5 de la Luz del Mundo, 4 científicas cristianas, 4 corresponden a "nuevas expresiones", 3 hinduistas, 2 de los Testigos de Jehová, 2 Krishnas, 2 islámicas, 1 anglicana, 1 de los mormones y 1 más del Ejército de Salvación. Fuente El Universal Online

Con esta diversidad religiosa es fácil creer que no en vano el hombre trabaja en algo, obviamente siempre tiene que haber un beneficio material a cambio.

Diego Javier Juárez López
- Reportero

LA TELEVISION SEGÚN RIGO TOVAR


La negra de 34 pulgadas.

La TV: mi amiga
La TV: mi esposa
La TV: mi amante

México, D.F. 5 de Septiembre.- El mexicano promedio pasa, mínimo, tres horas diarias frente al televisor; en promedio observa ocho programas distintos a la semana; mira alrededor de seis películas y tres telenovelas. El mexicano promedio es un amante, un amigo de la televisión, incluso algunos hasta hacen el amor con ella. ¿Cómo no aprovecharnos de éste tan desapercibido fenómeno? Por cierto, el mexicano lee un promedio de dos libros al año. Sólo como dato informativo.

Mi amiga

“Hoy mis papás no fueron a trabajar; creo que es por esa cosa que se celebra en septiembre, por lo que hacemos los honores a la bandera. Mi papá se sentó en el sillón y trató de cambiarle de canal a la tele, yo no lo dejé, era hora de ver el capítulo final de Ben 10 Fuerza Alienígena, todavía no empezaba porque estaban pasando Naruto. Ayer mi tío me compró un muñequito oficial de la caricatura, así que no debo perdérmelo. Me molesta que traten de cambiarle a la tele, así que mejor no fui a la mesa a comer… que tal que me ganaban el control. ¡Como sea! Lo que me molestó ayer fue no poder ver Dragon Ball. ¡Lo quitaron! ¿Qué voy a hacer si no veo si matan a Gokú o no? Mañana les pediré a mis papás que vendan ese balón que me acaban de regalar por esa playera de Pokemon que vi en la escuela. ¡Ah! Por cierto… mi mamá también estaba ahí ayer...”

Para los mexicanos (y muchas personas en el mundo) la televisión representa una parte más importante que incluso aspectos relevantes de su vida. La televisión no es, en la actualidad, el simple aparato de entretenimiento que era hace más de 50 años, revolucionario, místico y hasta mágico; parecido a las sorprendentes herramientas ”futuristas” como los tostadores de pan y el teléfono. Actualmente la televisión es una forma de vida, un mundo bizarro que reta a cualquiera a quedarse fuera de un mundo consumista y atascado de impulsos mediáticos. Es el monstruo de la sala. Un monstruo que, por ejemplo, en España hace que los menores de entre 4 y 12 años dediquen 990 horas anuales a ver la televisión frente a las 960 que se destinan al colegio y los estudios según el Consejo Audiovisual de Cataluña o que las horas anuales que un joven mexicano pasa en la escuela sean 900 a comparación de las que pasa frente al televisor: 1.023.

Mi esposa

Ayer mi viejo me hizo enojar. Es un güebón q
ue no sirve más que para ver el futbol y las viejas esas casi encueradas “quesque” luchando… ¡Las gringas esas! Ya me sentía María, la de la comedia de las ocho, toda descuidada y triste. Bueno, yo no perdí a mi chamaquito como ella. No me imagino lo que ha de haber sufrido la María buscando por cielo, mar y tierra a su hijo perdido. Dios bendito nos ampare y no nos suceda lo que a esa pobre muchacha… Sí, ya sé, que todo es “fitsión”, pero es que una se ve ahí en la tele, con ganas de decirle: “No seas mensa muchacha, Luis Alfonso no te engañó, lucha por él”. Pero se queda uno con las ganas. Por eso, ahora sí que disculparán las palabras, este pinche flojo de mi marido no hace nada desde que mi hija la Yaquelin se fue con el escuincle de la tienda de Don Chucho. Pero a ver si así aprenden, uno por güebón y la otra por piruja...”

En una investigación publicada por la revista International Journal of Behavioral Nutrition and Physical Activity, se menciona que el tiempo que dedicamos al televisor durante la juventud está muy relacionado con la calidad de nuestra dieta en la edad adulta. ¿Podríamos relacionar más que eso? La personalidad, los hábitos de consumo, de lenguaje y la cultura. La televisión transforma y moldea distintos rubros de la sociedad, convirtiéndose en, tal vez, el líder de opinión más importante para la familia mexicana. Genera tabúes, crea modas, destruye paradigmas, concibe consumidores potenciales y acentúa el posicionamiento de controles de opinión pública. Seríamos, como personas de negocios, unos tontos si dejáramos pasar la oportunidad de sacarle jugo a esta máquina de billetes, de pensamientos y de consumidores.

Mi amante

“Tengo por fin la casa sola. Mis padres se fueron con la tía a Querétaro y la señora del aseo no viene hoy. ¿Qué más podría yo hacer si no es ver los canales prohibidos del Cablevisión? Acomodo el sillón frente a la pantalla LCD que acaba de comprar mi papá. Porno en HD, el éxtasis de la imagen. Tenía mi Philips de treinta y cuatro pulgadas, pero no es lo mismo. En ésta belleza, la piel parece de verdad. Me costó todo el sueldo del mes, pero la neta, vale la pena. Cambio de canal al 980, me acerco a la pantalla y quedo casi de frente. En definitiva, la pantalla fue de las mejores ideas que pudo tener mi papá. Qué bueno que la compró antes de ver mi boleta…”

La televisión es como el fantasma que siempre está presente y nos sigue a todos lados. Caminando por la calle en los aparadores de las viejas “Elektra” veo televisores, al taquero de la esquina con otra más, e incluso mis piernas se ponen a temblar cuando me percato que los auto-estéreos de los microbuses traen televisor. Productos, complementos, antenas, programación por cable etc. Son parte del mundo que gira en torno a “la caja negra”, tal vez, el mejor invento en pro del negocio. Según el diario electrónico “El Mundo” la cantidad de anuncios televisivos de comida basura emitidos durante 4 horas de dibujos animados un día cualquiera de la semana por la tarde es 202.

La televisión es la puerta al universo de las apariencias, donde la perfección se encuentra al alcance del control remoto, es la niñera de nuestros hijos, el testigo de nuestras chaquetas, el monstruo de la sala, la droga del pueblo, pero sobre todo: Un excelente negocio. Cuidado, un primo lejano llamado Internet viene en camino y al parecer es más feroz y mucho más letal. Eso sí, los mexicanos le describimos a nuestro querido aparato de entretenimiento con aquella vieja canción que hiciera exitosa nuestro ciego amigo (irónico) Rigo: “Quiero que seas para mí… mi amiga, mi esposa y mi amante…”

Por Juan Mendoza
- Jefe de Información

CENTROS DE REHABILITACIÓN

Un Negocio Tan Grande Como la Drogadicción Misma.

Las granjas
Las cuotas
La diferencia; el dinero

México, D.F. 5 de Septiembre.- Las llamadas granjas, o anexos, han hecho de las suyas durante años en pos de ayudar a hombres y mujeres jóvenes, en su mayoría, de escasos recursos.

Gracias a nuestras efectivas autoridades, estos centros de rehabilitación operan a diestra y siniestra sin siquiera contar con un registro, ya que de los 250 centros de atención a adicciones conocidos en la Ciudad de México, sólo dos están registrados como tales y 74 más son recomendados por las autoridades de la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (COFEPRIS).

Se les denomina “granjas” porque las desafortunadas personas que caen en ellas son tratadas como lo único que puede haber en una: animales.

El negocio de dichos centros de rehabilitación está en pedir cantidades de dinero, no muy grandes, a los familiares de los internos para “ayudarlos” a superar su adicción.

Los encargados de rehabilitar a los adictos son los “padrinos”, quienes no cuentan con ningún tipo de estudio en el tratamiento de las adicciones y tienen dos funciones primordiales: la primera es motivar a golpes a sus ahijados para dejar las drogas, y la segunda, extorsionar a la familia.

En el mejor de los casos, el padrino tratará de sacar de las drogas a la persona que protege, eso sí, agradeciendo las “amables donaciones” de los familiares; pero en muchos otros resultan ser dealers que saben que un adicto en recuperación daría, literalmente, lo que fuera por un poco de droga.

El número de internos varía en cada granja, por lo que saber a cuánto ascienden sus ganancias con certeza es casi imposible, aunque la cantidad mínima exigida por estos ilustres padrinos es de $50 diarios por interno.

En teoría, en nuestro país, uno de cada tres alcohólicos se rehabilita por completo, mientras que los otros dos tendrán que cargar con el peso de la botella el resto de sus vidas.

Aunque no lo digan, esa es la principal esperanza de Oceánica y demás centros de rehabilitación de alcurnia, que el alcohólico siga empinando el codo, que el adicto continúe inhalando, y que la bulímica no pueda parar de vomitar.

La diferencia entre ambos es abismal, en el primero estás en un mugroso cuarto de dos por dos, golpeado y muerto de hambre; en el segundo te encuentras en Mazatlán, en medio de la playita, con psicólogos y expertos a tu servicio, y es que ¿qué esperaban por 10 mil pesos a la semana?

Seguramente, al igual que a mí, se les hace un robo cobrar mínimo 10 mil pesos a la semana, pero como sabiamente dijera Oceánica “el costo del tratamiento es menor al costo de no ser tratado”.

Montserrat Alquicira Arreguín
- Reportera

¡LISTOS... Y ARRANCA!

México, D.F. 5 de Septiembre.- Una adicción muy importante y poco reconocida en estos tiempos es la ludopatía, adicción al juego o juego patológico, nombres con los que se conoce al desorden adictivo que produce una conducta descontrolada en la forma de comportarse ante los juegos de azar y las compras.

Características de la adicción.
Consecuencias
Un poco de Cifras

En México, según cifras del Centro de Integración Juvenil, existen dos millones de adictos al juego, sin embargo, ésta, no es una estadística oficial. En la ludopatía, trastorno reconocido en 1992, se hace una inversión de tiempo, energía y dinero en las actividades de apuesta que se caracteriza por ir aumentando con el tiempo, convirtiéndose, el enfermo, cada día más dependiente del juego para enfrentar su vida, por la pérdida constante de su capital y la esperanza infinita de recuperarlo y hasta aumentarlo para poder seguir jugando. Lo que lo hace un círculo vicioso, obviamente interminable.

Es una enfermedad que fue calificada por la Asociación Psiquiátrica Americana como un “desorden en el control de los impulsos” en 1980.

En esta adicción, el descontrol y los gastos excesivos e irracionales de dinero llevan al jugador patológico y a sus familiares a tener problemas interpersonales y económicos, mismos que aumentan el stress psicológico al adicto, causando depresión y ansiedad que pueden incluso encaminar al suicidio. Se presenta una intolerancia a la frustración e incapacidad para ponerse en contacto con sus emociones. Estas personas, son poseedoras de memoria selectiva, la cual, les permite recordar únicamente el sentimiento de satisfacción y no el sufrimiento o las consecuencias negativas de su adicción.

Existe un problema adicional, ésta se acompaña de otra adicción al tabaco, a las bebidas alcohólicas y hasta a sustancias tóxicas e ilícitas, lo que aumenta el riesgo y daño a la salud.

En nuestro país existen diferentes lugares de juego como son el Ritz, Caliente, Circus, Golden City, Sun City, Jack, Bola 8, entre otros, lugares que reportan llenos absolutos los días de quincena y llenos parciales en cualquier otro día; sin contar hipódromos y galgódromos, lugares en los que en ocasiones se apuesta en dólares, lo que aumenta las ganancias para los lugares, mismos en los que se cree que la casa no siempre gana, calculando una ganancia de 680 millones de pesos en el primer año, en las máquinas de lotería instantánea se tiene un ingreso de 40 mil millones de dólares anuales.

Por otra parte, la Lotería Nacional arroja ganancias de 5 mil millones de dólares en el país, y 200 mil millones de dólares a lo largo del mundo, de forma anual. En peleas de gallo, mismas que se dan de forma ilegal, se apuesta desde los 500 hasta los 12 mil pesos, dando ganancias de 36 mil millones de dólares al año, aproximadamente.

Haciéndolo un negocio rentable y que no es mal visto por la sociedad, al no ser tomada como una enfermedad degenerativa, cosa que como vimos anteriormente, no podría ser más errónea.
Además de esto, existe otro rubro que se ve beneficiado por esta adicción y es la única asociación de Jugadores Anónimos Mexicanos, grupo en el que se da tratamiento para poder salir de la adicción llevando un retroceso en el jugador, de patológico a problema, seguido por profesional, ocasional y finalmente a no jugador.

En lo personal, conozco a varias personas que después de analizarlas, me doy cuenta que son jugadores patológicos, puedo decir que ir a apostar se ha convertido, para ellos, en una forma de vida que constantemente obstaculiza el resto de los aspectos de ésta, ya que incluso pueden no comer o no dormir con tal de apostar en cualquier cosa, teniendo la esperanza de que están en una mala racha y en cualquier momento van a recuperarse e incluso ganar una cantidad extra a la que habían invertido, lo que los hace que dicha actividad sea la única que les parezca atractiva o divertida. Los he visto perder cantidades exorbitantes, sin mostrar ningún interés, sin embargo… es el siguiente día el que parece ineludible, ese siguiente día en el que presentan una inmensa cruda física, moral y psicológica por el día anterior y la cantidad de dinero perdida.

Es por ello y por el enorme efecto negativo, que debemos disfrutar la vida, sin anteponer más que nuestros principios que nos llevarán al éxito día a día…

La casa gana… Y nos vemos en la siguiente entrega de Praxis Blog.

Gabriela de la O
- Jefe de Redacción

LAS CARNES FRÍAS

Adicción al sexo… El gran negocio de la prostitución

Religión y adicción
Adicción al sexo
Prostitutas “El Edén Nocturno”
¿De a cómo?
Negocios de mujeres
Un gran negocio

México D.F. 5 de Agosto del 2009.- Desde el inicio de los tiempos nos han venido inculcando que las adicciones son sinónimos de vicios, excesos y un sin fin de cosas negativas, todo gracias a la religión: la más grande adicción, vicio y exceso que pueda existir en la faz de la tierra y que millones de personas padecen.

En la actualidad vivimos en un mundo con mayor apertura y disposición en todos los sentidos. El libertinaje que existe es mucho mayor al de años anteriores y la constante saturación de anuncios por parte de los medios de comunicación, que solo incitan a consumir más, es el pretexto perfecto para inducirnos a las adicciones.

La imagen que tiene la palabra “adicción” nos remite casi siempre al alcoholismo, tabaquismo o la drogadicción, aunque éstas son adicciones comunes por la sociedad, no quiere decir que sean todas las existentes.

La adicción es subjetiva, la obsesión te puede llevar a volverte adicto de cualquier cosa: a la comida, al trabajo, al sexo, al Internet, al juego, a la religión entre otros. El tratar de ver las adicciones desde otra perspectiva cuesta mucho trabajo, y peor aún, el tratar de verlas como una gran fuente de negocios para traficantes, empresas e inversionistas resulta cruel; pero es nuestra triste realidad.

En términos más específicos, la adicción sexual, esta práctica de la cual muchos dicen “bendita sea”, va desde el uso de pornografía, masturbación y el contrato de prostitutas, por mencionar algunos. Negocios clandestinos, nocturnos y secretos, son uno de los mercados más fructíferos de la vida nocturna y uno de los más peligrosos por cuestiones de salud y seguridad, pero eso si, muy bien despachado.

Como todo mercado, el producto se segmenta por nivel socioeconómico, en las que encuentras de todo tipo de mujeres, desde hermosas damas con minifalda y cuerpo esculpido a mano, hasta doñas con un vestido de lentejuelas azul estilo Carmen Salinas, todo de acuerdo a tus necesidades y el estado financiero en que te encuentres.

Gente muy atenta y cariñosa te recibe en las calles de Sullivan, Tlalpan o por el metro Revolución a medida que pasa la noche, mujeres sensuales, listas para complacer todos tus deseos por una cantidad mínima entre $400 y $600 por hora, la cual incluye sexo oral y 2 posturas, y si quieres complacencias o cosas que en su catálogo sean “inusuales”, cobran extra.

Si de plano te agarraron con ganas, no tienes mucha lana por la crisis y te encuentras de casualidad en la merced, pues tienes a un aproximado de 45 prostitutas, en 4 cuadras, a escoger. Encuentras altas, chaparritas, flacas, gordas, solteras, viudas y divorciaditas (como dice la canción el Aventurero). Mujeres, hombres, travestis y jovencitas se pasean por estas cuadras por un precio más económico que en los otros lugares, de $200 a $350 lo que quieras y como quieras, a diferencia de las prostitutas de otros lugares, éstas se encuentran todo el día a tu servicio.

Este negocio de la adicción sexual deja millones de pesos en todo el mundo, van desde compra simple de películas porno, porno gratis por Internet, clubs nocturnos, casas de citas y tráfico de mujeres y niños, estos negocios son los que más dinero dejan y los que mejor control tienen. En otro término, están las prostitutas VIP, las cuales ganan en dólares y sólo las adquieren los políticos o gente con mucho dinero, y por último, las prostitutas comunes que están en las calles, que por cierto, el dinero que ganan no lo disfrutan a su totalidad ya que lo reparten entre hoteleros, taxistas, autoridades, "padrotes" y "madrotas” (datos de EL UNIVERSAL).

Es imposible saber un estimado de las ganancias que tienen las sexoservidoras, este negocio tan bueno, la mayoría de las veces trae un fondo muy turbio y oscuro. Golfas, putas, rameras, personas de la buena vida, son sólo formas agresivas para referirse a las sexoservidoras cuyo trabajo es uno de los más difíciles. La prostitución vista por ojos de la sociedad mexicana es mala y grotesca, sin pensar que posiblemente las personas que se dedican a estas actividades son obligadas y forzadas por mafias que las tienen secuestradas, o en el menor de los casos la necesidad las ha llevado a inducirse en ese camino.

Sexo sin sentimientos, sin caricias, ni besos, simplemente coger, para muchos adictos al sexo suena muy bien, para otros no tanto, pero eso sí, detrás de esas carnes frías, está oculta toda una organización de mafias y política, toda una gran inversión, un negocio ilegal al que no se le ve fin; tanto por los servidores públicos corruptos como por todos los adictos sexuales.

Miguel Contreras
– Reportero

ANFETAMINAS

México D.F. 5 de Agosto del 2009.- Las anfetaminas o drogas sintéticas, como algunos las conocen, son realizadas o fabricadas a base de sustancias sintéticas. Las cuales tiene un efecto estimulante, relajan y sensibiliza los sentidos, es parte muy estimulante del sistema nervioso central, al igual que la cocaína, el mate o el café. Se utilizaron mucho en la segunda guerra mundial para lograr un mejor desempeño de las tropas en combate; en la década de los 50 y 60 fueron más utilizadas para suprimir el apetito y el tratamiento de depresiones, es decir, como pastillas para adelgazar.

Las características de las pastillas o de las anfetaminas tienen mucho que ver con tus características personales: personalidad, peso, edad, estado de salud y de ánimo, así como tu experiencia pasada.

Los efectos generales más inmediatos y extraños o diferentes de estas sustancias o medicinas, si así lo quieren ver, son: el aumento del estado de alerta, la energía, la autoconfianza, y la reducción del hambre, cansancio y aburrimiento.

El uso de sustancias psicotrópicas para enfrentar problemas de salud o conflictos de los hombres de las sociedades capitalistas es una tendencia en crecimiento. El cuerpo médico aplica o receta cada vez más productos psicofarmacéuticos que atenúan la fatiga psíquica y física de las masas laborantes, provocada por procesos de trabajo semiautomatizados del capitalismo tardío. El uso de los psicofármacos por los trabajadores aumenta su rendimiento en el trabajo, al tiempo que desarrollan las tareas con aceptación, con placer (Alejandro Gálvez).

De acuerdo con la agencia EFE, los cárteles internacionales obtienen anualmente 64.339 millones de dólares por las ventas a los consumidores en Estados Unidos.

¿Qué más sabemos de estas sustancias?, que son dañinas para la salud o por otro lado son benéficas dependiendo de la postura del consumidor; sólo concluiremos diciendo que este mercado de medicinas artificiales es demasiado extenso en algunos lugares o regiones de este enorme planeta, hay gente que consume este tipo de medicinas sólo para inhibir esas situaciones de soledad, de excesos de energía, de insatisfacción por diversas situaciones que pueden ser ajenas al consumo de ciertas sustancias.

¿Qué nos dicen de estas reuniones dónde los mejores especialistas de la conducta humana hacen o crean nuevas enfermedades? y crean nuevas sustancias y “medicinas artificiales “ para este nuevo trastorno inventado por esos súper genios que sólo recetan medicamentos sin hacer análisis más profundos que los conductuales, ¿por qué no hacer análisis sanguíneos, o de alergias, en lugar de decidir qué nueva droga puede usar un “ paciente” de este sistema que se expone a este tipo de tratamientos?; pero en fin solo hay que mirar al pasado para darnos cuenta que estas enfermedades son nuevas, creadas ¿Para qué? ¿Con qué fin?

Juan Carlos Pérez M.
- Reportero

PUBLICIDAD, ¿CÓMO FOMENTA LAS ADICCIONES?

México D.F. 5 de Agosto del 2009.- Ante la pregunta ¿es la publicidad la causa principal de las adicciones? No puedo dejar de pensar en lo que la publicidad hace para fomentar el consumo, ni en lo que la sociedad hace para fortalecer la calidad moral de las personas que la componen.

En esta sociedad en la que el ser humano ha dejado de ser definido por lo que es, y en cambio, se define por lo que tiene, se acusa a la publicidad de ser culpable de muchos de los problemas sociales, y ¿cómo negar el hecho de que todos tenemos un… al menos en la cabeza, es nada más y nada menos que gracias a lo que la publicidad ha hecho en los últimos tiempos?, pero pensemos un poco más a fondo en un tema tan delicado antes de culpar a la publicidad de ser responsable de la mayoría de las adicciones actuales.

Es bien cierto que muchos de nosotros en algún momento, si no es que con frecuencia, hemos sido seducidos por uno de esos viles y maliciosos comerciales a los que estamos expuestos, que cabe resaltar, que incluso actualmente los encontramos hasta en el baño, y como no declarar culpabilidad en su contra si no hay un solo momento del día en que no nos diga que es lo que debemos o no consumir, como debemos ser, que auto debemos comprar, e incluso el tipo de persona que debemos ser y el tipo de pareja que debemos tener. Bien es cierto que esas mentes malévolas que están detrás de la publicidad de todo el mundo quieren que consumamos tal o cual cosa, y para esto nos muestran cómo debemos ser y como seremos si consumimos tal producto. No podemos dejar de lado que el sistema económico que nos rige es el capitalismo, por lo tanto, su base fundamental es el consumo de productos y servicios, por lo que debemos ser realistas y estar conscientes de la falta de escrúpulos de los empresarios de la actualidad, mismos que están sujetos a un sistema donde lo más importante es la rentabilidad y las ganancias que se puedan obtener. Sin tomar en cuenta que son ellos mismos quienes están más expuestos a todas estas adicciones y que en muchos casos son ellos mismos los primeros que requieren una concientización y el apoyo para dejar adicciones que van desde el tabaquismo hasta la drogadicción, pasando por cualquier adicción que se nos pueda ocurrir; y para muestra de esto tenemos a muchos exitosos comunicadores como lo fue el caso de Paco Stanley, actores o hasta deportistas.

Pero, ¿Qué pasa con nosotros?, ¿Por qué si alguien viene a decirnos que debemos fumar para ser aceptados socialmente, hay quienes hagan caso sin dudar un segundo?, personalmente he preguntado a quienes fuman el por qué lo hacen y es risible su respuesta, ya que la gran mayoría de ellos no saben porque lo hacen, o más increíble me parece la respuesta de que es un hábito de familia, o que pasa con los alcohólicos, personalmente conozco personas que se sientan a tomar con el pretexto de que se convive más a gusto pero si los observamos con detenimiento solo lo hacen por hacerlo o porque todos lo hacen y ellos no pueden quedarse fuera y ni que decir de quienes consumen alguna droga que lo hacen para olvidarse de todos sus problemas o porque como ellos dicen: se sienten más felices, pero en fin ellos sabrán las maravillas que hacen con su salud.

Personalmente creo que no podemos culpar a la publicidad de los grandes crímenes que se le imputan actualmente, si bien es cierto que la publicidad es una de las principales causas de la enajenación que vive la sociedad actualmente, no puedo dejar de lado el que es lo que la sociedad está haciendo con la publicidad y lo que cada persona hace por sí mismo y por la gente que supuestamente le importa.

René Ramírez
- Reportero

¿COMES POR PLACER O POR ADICCIÓN?

México D.F. 5 de Agosto del 2009.- La Secretaría de Salud indica que el 70% de la población mayor de 20 años en México padece obesidad, y somos el segundo país a nivel mundial en padecerla; hay muchos factores que influyen para que las personas no tomen en cuenta que el comer compulsivamente, puede convierte en una adicción.

Uno de ellos es que, tal vez no nos damos cuenta porque desde pequeños nos han enseñado que el comer es un premio, en los cumpleaños es una comida, en los aniversarios una cena, el 10 de mayo comida con nuestra mamá, y claro el día más cursi de todo el año, el 14 de febrero, y la tan afamadas cenas de navidad y año nuevo y así como estos eventos hay muchos más a lo largo de todo el año.

Y es aquí donde todo esto se vuelve un negocio para la Industria Restaurantera, ya que hay diferentes promociones que se adaptan a lo que estés festejando, y aunque queramos evitarlas terminamos por ir, porque decimos: como despreciar una comida que casi, casi es un pecado.

¿Y qué pasa con los restaurantes de comida rápida?, estos tienen bien identificados a los consumidores, y pues obvio, como saben que nos vale un reverendo cacahuate, fijarnos en las calorías, carbohidratos y en la grasa que contiene cada alimento, pues se aprovechan de esto y estos lugares se siguen esparciendo como plagas, gracias a que no tenemos una cultura por llevar una alimentación sana.

Pero aquí la pregunta es ¿Por qué comemos en estos lugares? Pues hay miles de razones, las típicas: es que no tengo tiempo, es más barato, por lo rico, por una u otra razón nunca despreciaremos a la hora que sea una enorme y gran hamburguesa con papas fritas con un refresco y aún tenemos el cinismo de pedir un helado o la promoción que este ese día.

Y en otros casos, ¿qué pasa con la comida chatarra?, ésta tiende a ser más alta en grasas, sales y calorías, no está mal si los consumimos de vez en cuando por antojo, pero, ¿qué sucede si con el paso del tiempo se convierte en una adicción?, porque nuestra mente y cuerpo ya lo requiere, ya no es por placer o por gusto se vuelve una necesidad, el estar comiendo todo el día, lo que sea: unas papas, un pastelito o unos dulces, hace que se sientan mejor y hasta un gran alivio, ya que se vuelven adictos a comer todo el día porquería y media que llevamos a nuestro cuerpo sin si quiera ver el peligro que esto conlleva.

A menudo, las personas que comen así, lo hacen porque sufren ansiedad, causada por factores como el trabajo, problemas con la pareja o con la familia. Las cuál se puede canalizar en un impulso irrefrenable por consumir comida de este tipo, muchos ocultan alguna depresión por medio de la comida, tal vez porque los hace sentirse mejor, o porque lo ven como un refugio, a final de cuentas el comer de esta forma sin siquiera detenernos un momento y pensar si realmente queremos llevar una vida así, y seguir siendo un país donde ser gordito es sinónimo de que está sano, pues entonces, sigamos consumiendo comida de este tipo, de una o mil formas, los únicos afectados somos nosotros. Pero al final del día… que rico es comer.

Andrea Calderón Moreno

- Reportera

ADICTOS AL TRABAJO

· El trabajo como adicción

· Ventajas

· Desventajas

· Consecuencias

· Consejo de la mano de Oc

México D.F. 5 de Agosto del 2009.- Una forma muy atractiva de adquirir diversas satisfacciones son las adicciones, hay de todo tipo y para todos, una de ellas es el trabajo, así es, esta actividad que algunos aman tanto y otros pues simplemente la ven como una etapa pasajera de su vida, un viaje a lo desconocido del que pronto saldrán. Pero para estos incautos se les recomienda percatarse de la realidad en la que pocos aceptan vivir, pues más que etapa involucra una forma de vida.

Al envolverse y estar conciente de lo que significa el trabajo, corres el riesgo de sobrevalorar la idea que vas construyendo en tu mente sobre la idealización de una especie de profesionista perfecto, el máximo y más grande diseñador, médico, ingeniero y lo que sea que seas, para no extenderme con el sinnúmero de carreras que actualmente existen, más ahora con tantas nuevas profesiones, algunas que ni si quiera valdría la pena mencionar. Al introducirte en una constante mejora de tu desarrollo profesional, convirtiendo ese ideal en una necesidad fundamental, única e ineludible para sentirte valorado por ti y en muchas ocasiones por los demás, que resulta peor aún.

Al comenzar en esta carrera por el profesionista perfecto, hay notorias satisfacciones, comienzas a destacar, te notan en tu trabajo, te llegan a ascender, en ocasiones tienes más pega, al menos ahora ya te ven, y tienes más oportunidades de adquirir rápidamente un puesto mucho mejor, que a su vez, involucra mejor salario, en ocasiones más prestaciones y en general un mayor nivel; ya no eres el fracasado del cubículo junto al baño, ahora eres todo un exitoso profesionista.

Muchas son las ventajas que tiene esta adicción, muchos la padecen pero tiene su contraparte y se ve reflejado en el ámbito personal, es inusual que se mantenga una relación de pareja, de por sí las amistades se ven descuidadas y la familia llega a pasar a segundo término, casos extremos se ven afectados en el trastorno alimenticio pues hay dos tipos de desarrollo profesional las áreas involucradas con el entrenamiento físico y las demás que requieren de un esfuerzo intelectual mayor, ambas padecen de un desgaste emocional y ambas pueden llegar a situaciones en las que nadie quisiera estar involucrados.

Bailarines que descuidan su alimentación y sobreexplotan sus capacidades, ingenieros que descuidan su persona y la familia, abogados que carecen de pelo y no por herencia pero si por estrés, operaciones a temprana edad, depresiones por las que es difícil pasar, pero necesarias de superar para continuar, lo malo es que se vuelven crónicas. La mayoría se da cuenta de que al final se obtuvo un éxito personal pero solo uno de los muchos que enriquecen nuestra vida.

Valora y define tus metas lo ideal es equilibrar e ir constante en diferentes aspectos personales, retos, metas y cumplir los objetivos, es correcto que hay más tiempo que vida, pero a este primero hay que saberlo distribuir, para que al final tengas un crecimiento en todas las áreas sin descuidar unas por otras.

Octavio Zamitiz

- Reportero

¿CÓMO RECONOCER TU ADICCIÓN?

¿Cuántas veces hemos escuchado a alguien decir que nos estamos volviendo adictos a algo o alguien? ¿Cómo podemos saber que somos adictos a las redes sociales, a una persona, a una sustancia o hasta al mismo trabajo?

Podemos iniciar este artículo definiendo que es una adicción.

Adicción: hábito de quien se deja dominar por el uso de alguna o algunas drogas tóxicas, o por la afición desmedida a ciertos juegos. (Real Academia de la Lengua Española).


Con esta definición podemos empezar…


Reconocer una adicción nunca ha sido fácil, ya que caemos en la negación y creemos que a nosotros no nos puede pasar, que tenemos la capacidad de salir adelante por nosotros mismos, pero es hasta que un evento trágico sucede.


¿Cómo identificar una adicción?


Identificar una adicción no es tan sencillo porque los síntomas no son como los de una gripe normal, estos varían, dependiendo de cada persona y del tipo de adicción que presentan, por ejemplo un adicto al alcohol es muy diferente a un adicto al trabajo, aunque los dos tengan en común el mismo problema.


Algo que nos dificulta poder reconocer una adicción son los diferentes estados de ánimo, ya que como se menciona a principio, depende mucho de la personalidad de la persona, lo síntomas más comunes son:


  • Cambios de constantes de humor: si una persona empieza a consumir drogas, puede tener una alteración de sus emociones, por ejemplo, si siempre está feliz, la droga puede hacer que este triste o enojada, también puede presentar depresión, excesiva irritabilidad, confusión, e incluso ideas suicidas.
  • Perdida de intereses y motivación: al enfocarse en su adicción puede hacer que las actividades que le gustaban, ahora le parezcan aburridas.
  • Peleas con familiares y/o amigos: al tener una adicción, los familiares y los antiguos amigos pasan a segundo término, haciendo nuevos “amigos” que también sean adictos como él, haciendo, también, caso omiso a consejos, regaños y muestras de cariño.
  • Alucinaciones: como su cerebro está tan afectado por sustancias químicas, esto le genera una distorsión de la realidad, puede ser que oiga voces, vea cosas que no existen, y hacer cosas que cree que son correctas.
  • Terrible ansiedad: las personas que sufren esta enfermedad tienden a crear una ansiedad si no satisfacen su adicción, y pueden llegar a cometer locuras, por ejemplo, una persona que es adicta al trabajo y está de vacaciones, no podrá disfrutarlas hasta que no hable por teléfono, y vea que todo está bien en la oficina, por supuesto siempre carga con celular, localizador, laptop…


Existen muchas señales que nos permiten reconocer una adicción, pero lo más importante es que una vez ya identificada se tome conciencia de que es una enfermedad y como todas, hay que darle el tratamiento que se merece. Las adicciones destruyen nuestra vida y la de los que nos rodean.


Existen diferentes centros de atención para las adicciones, ya sea de drogas, juegos, trabajo…


Nunca podremos ver la verdadera cara de las adicciones, hay que actuar a tiempo y tratar de reconocer que tenemos una adicción, ya que este será el primer paso para una recuperación.


Sí, se dice fácil, pues a los que están a tu alrededor no viven lo que tú, aunque lo vivan de otra manera, hay que apoyarse en la gente que más nos quiere como puede ser la familia o los amigos…



Mariana Magaña Chávez

- Reportera

CONCLUSIÓN: CERRANDO CÍRCULOS, FUMANDO OTROS

México, D.F. 8 de Septiembre del 2009.

“Todos ustedes son un montón de jodidos imbéciles, ¿saben por qué? Porque no tienen las agallas para ser quienes quieren ser. Ustedes necesitan gente como yo, ustedes necesitan gente como yo para que puedan apuntar sus jodidos dedos y decir “ese es el tipo malo”. Entonces ¿qué los hace eso? ¿buenos? Ustedes no son buenos, ustedes sólo saben como esconderse, como mentir. Yo no tengo ese problema. Yo, yo siempre digo la verdad, aun cuando miento. Entonces digan “buenas noches” al tipo malo, adelante. Es la última vez que van a ver a un tipo malo así déjenme decirles…”

Tony Montana – Scarface.

Durante ésta edición de Praxis Blog hemos indagado en el tema de las adicciones, sin calificarlas como buena o mala y sobre todo hemos tratado de darle un punto de vista diferente, sobreponiendo la realidad a aquella fantasía que nuestra cultura, creencia, política y demás obstáculos a la verdad nos han impuesto.

Las adicciones no sólo en México, sino en todo el mundo, más que una enfermedad o mal social simplemente se reduce a un negocio muy bien manejado. Éstos se controlan como cualquier otro, ya que funcionan con la oferta y la demanda, no importa cuantos narcotraficantes, prostitutas, religiones y demás ofertantes de productos o servicios adictivos, legales o ilegales, desaparezcan. Siempre que haya consumidores, habrá un satisfactor creado para complacer esa dependencia.

Alguna vez alguien dijo “no hay víctimas inocentes”, claro está que siempre habrá excepciones, por lo que es obvio que hombres de negocios visionarios en su rubro, se percataron de una oportunidad de negocios, a pesar de que aquel grillito cantor que más que un acompañante, es de cierta forma una alarma de lo moral que se nos fue encomendado por el hada azul, ciertamente ha dejado de cantar en el hombro de estos empresarios.

La verdad no los culparía, dentro del orden mundial, es necesario este tipo de negocios ya que de alguna forma hacen que el sistema funcione. Son un mal necesario, un nicho de mercado insatisfecho y fiel, un reflejo de lo mejor o peor que puede llegar la sociedad a ser y, sobre todo, es un iceberg del que nunca sabremos que tan grande es lo que está por debajo del agua.

Ahora es tiempo de abrir un poco más los ojos, de cuestionarnos si somos de alguna forma adictos a algún medio, aparato, medicamento, producto, persona o actividad. Sabemos que ningún tipo de adicción es buena, sin embargo , algunas son moralmente aceptadas. Te invito a cuestionarte si tienes alguna adicción, ¿puedes dejarla?, O simplemente cambiarla por otra no tan mal vista o que mejore el funcionamiento del sistema de alguna forma.

Al final del día te percatarás que las adicciones son innumerables y algunas pueden ser hasta escalofriantes. Pero el negocio seguirá ahí mientras que haya consumidores y sigan funcionando en el sistema impuesto por el orden mundial.

Bryan Montes

- Reportero