EL PALO VA; A SANGRE, SUDOR Y LÁGRIMAS



Agustín Perozo Barinas

La reforma fiscal, tributaria, ¿integral?, o como se llame, que luce inminente, es una malsana jugada que pondrá en manos de La Tríada (PLD+PRD+PRSC) enormes recursos a costa del trabajo de los dominicanos y dominicanas. La fórmula es simple. Todos trabajarán más (los que realmente trabajan) para generar más riqueza (PIB) y es de ésta, más la enajenación de activos públicos, que se extraerán esos recursos, vía impuestos, para financiar el pago de la deuda pública (negociazo dentro y fuera del país) y de un Presupuesto cada vez más abultado que se manejará como se ha hecho durante 50 años, pero específicamente desde 1966 a la fecha, sin abundar sobre lo evidente, que habla por sí mismo.

Políticamente, nos están ‘montando’ un PRI mexicano, encapsulado en La Tríada, con dos núcleos esenciales: PLD + PRD. Y como materia pegajosa un coqueto PRSC. Los partidos satélites desbordan esta tragedia. Claro, no es tragedia para los beneficiados del sistema. Esa nueva reforma succionadora de sangre, sudor y lágrimas, asegurará los activos necesarios.

Habrá mucha gente feliz. Políticos, empresarios, inversionistas, financistas, generadores eléctricos, mineras, sector turismo y zonas francas, ‘sindicalistas’, banqueros, burócratas, ‘emprendedores’, comunicadores... La sangre, el sudor y las lágrimas las aportará un pueblo que, aún soportando su condición impuesta, tendrá que despertar y madurar, tarde o temprano. Alcanzaremos un punto oscuro donde el dinero -sin respaldo material- no alcanzará para comprar tantas almas. Se debilitará este sistema y sus propuestas de arlequines.

Cuando ya sea insostenible lo que se busca hacer sostenible, este pueblo acéfalo buscará, y tendrá, en un hombre, no en estructuras partidarias, una voluntad de hierro para el cambio. Un cambio en el que importe la sangre, el sudor y las lágrimas de un pueblo expoliado hasta el alma y las costillas. ¿Tremendismo? Repasemos la historia latinoamericana, para no lamentar en el Muro. Mientras esto evoluciona, el palo va. A sangre, sudor y lágrimas.