RECORDANDO LOS CONSEJOS DE DOÑA ROSA.


Autor Marcial Báez.

Ha llegado a mis manos un libro muy particular, LOS CONSEJOS DE DOÑA ROSA (editado en el año 1955 ) de Divina Gómez, que para la era de Trujillo se desempeñaba como artista, directora de cuadros de comedias, formadora de actores y productora de programas radiales y cuya obra fue escrita especialmente para programa radiales difundidos por la emisora LA VOZ DOMINICANA y que en aquella época fueron interpretados por grandes artistas entre los que se destacaron como actrices Monina Solá, Aurea JuliaoThelma Espinosa, Estela Javier, Mary Sánchez, Rosa Saladín, Luisa E. Reyes y Flérida Espinal y los actores Julio A. Sánchez, Jose A. Estévez, Rafael Vicioso, Jesús Lísán, Newton Lluberes, Rafael C. Batista, Oscar Iglesias, Tomas Pujols y R. Rivas Jerez.

Y se preguntarán el porqué detenerme a compartir con ustedes esta obra? La verdad es que estos consejos en nuestro hoy, adquieren una vigencia extraordinaria en muchos casos, como verán para aquella situación su prologuista, Max Uribe, expresaba “la obra es principalmente valiosa por la seriedad y la trascendencia de los temas a que se contrae, por lo palpitantes y actuales que son los problemas de que trata, siempre con sutil, con discreta objetividad. y plantea, a propósito de cada una de esas situaciones, la evolución que a juicio suyo se aviene mejor con los principios del honor y la dignidad, con las normas de conducta ética y cristiana que son patrimonio original del pueblo dominicano”.

La mayoría de nuestros jóvenes, sobre todo, de este tiempo atosigados por una inculturación desmedida a través de la radio, la prensa ,la televisión y aún más por el internet, con el agravante de una educación maltrecha en su dirección principal y el ejemplo tan desagradable de los que nos han gobernado nos induce a reiterar la búsqueda de soluciones a los mismos y esta obra en su esencia podría ser tomada nueva vez como ejemplo para ser llevada a los mismos, como dice de ella René Contín Aybar: “Sus CONSEJOS DE DOÑA ROSA no tienen otro deseo: allegarse a las almas jóvenes y señalarles la recta senda, recordarles a los mayores sus deberes y sus cuidados para con la inexperiencia juvenil “.

Divina Gómez en su recorrido vivencial de lo humano va hilvanando situaciones de desamor, celos, inferioridades, complejos, abusos, infidelidades y engaños todos los elementos que aparecen en la mujer y en el hombre en su afán por entregarse mutuamente, la ley natural de la vida que une a las parejas y que tratarán de mantenerlo para toda la vida. Entonces comprenderán por qué quiero que compartan estos conmigo y les den seguimiento... “Desde que el mundo es mundo, a la juventud le ha gustado divertirse, pero ahora no es diversión lo que buscan sino libertinaje, y los padres indolentes no se ocupan de contener a sus hijos; por el contrario, los ayudan a perderse con aquello de que la juventud necesita libertad... Y el hombre de hoy a sabido aprovecharse de esa libertad, porque ya el hombre al acercarse a una muchacha lleva el instinto de la fiera; no busca la mujer honesta, la dulce compañera de su vida, a la madre de sus hijos, sino a la que le haga pasar unas horas de engaño.”

“La virtud no puede fingirse, es algo tan grande que se refleja en el mirar...El honor es como un liquido que una vez vertido en el suelo, no se puede recoger jamás... Los celos, dice la gente, es una demostración de amor y yo digo: los celos son producidos por la falta de personalidad... La mujer celosa no tiene confianza ni en su talento ni en sus encantos, puesto que es presa del miedo a las demás mujeres...”

La problemática de los casados, cuando le llegan los hijos y las mamás olvidan al marido dedicándole menos tiempo. Está presente también: “lo que se de cierto que muchas mujeres pierden al marido cuando llegan los hijos, simplemente porque no han sabido armonizar los dos cariños... el hombre es una criatura con todas las debilidades y flaquezas propias de un ser humano, y cuando las tentaciones llegan muy pocas veces las resisten, a menos que la esposa, comprensiva e inteligente, lo ayude a combatirlas... La dignidad siempre no es buena consejera, porque le gusta distanciar... El marido es un niño a quien la esposa debe cuidar tanto o más que a los hijos, porque el tiene que pasar el día batallando por los hijos y la esposa, y mientras el lucha por traer al hogar lo necesario para sostenerlo, la esposa tiene todo el tiempo para atender a los hijos. De modo que es ella quien debe proporcionarle sueño tranquilo y un amanecer feliz. Cuando el hombre que trabaja fuera del hogar se levanta, ya la esposa, la buena esposa, debe tenerle su baño y su ropa listos, y, mientras el se asea, ella debe atender el desayuno para que el sienta calor del hogar... Los padres jamás deben pelear delante de los hijos porque estos les pierden el respeto y el cariño. Es un ejemplo fatal. La educación de un hijo es una tarea para el padre y la madre; pero muchas veces el padre cree que con pagarle los estudios y darle ropa, ha cumplido su misión, y esta equivocado. El padre, tanto como la madre, se deben a los hijos, que no tuvieron culpa alguna de venir al mundo. Los padres que pelean delante de los hijos están laborando para que ellos sean infelices cuando se casen. La madre, aunque odie a su marido, debe hacerle creer a los hijos que su padre es bueno y que ellos deben quererlo mucho. El padre, si no quiere a la esposa, debe justificar sus ausencias, y tratar con suma cortesía y cariño a su compañero...Una buena esposa debe saber que su esposo es un hijo más a quien debe cuidar, para que el sienta tu falta hasta cuando trabaja y no tenga tiempo para nadie mas que para ti. Cuando la esposa sabe ser esposa, el calor del hogar es para el esposo como el calor de la vida...insustituible”.

La relación de las jóvenes con hombres divorciados, también tiene un lugar de reflexión: “En el amor, la fe y la confianza son tan necesario como el mismo amor, que la falta de esos dos factores, destruye el cariño más fuerte... El hombre que quiere de veras, con el corazón, no trata de hacer a la mujer amada un ser despreciable bajo toda consideración es la mujer que por el amor de un hombre olvida las tres cosas más valiosas que hay en la vida de una mujer... Primera: la tranquilidad y el concepto de una madre respecto de su hija. Segunda: el concepto de esa hija de si misma; y tercera: el honor, que una vez tirado a la calle es como el agua, cuando se vierte sobre la tierra; no se recoge jamás”

El engaño a la mujer por parte del hombre: “Ustedes quieren amar cuando se les presenta la ocasión; irse cuando les place con otra; que como lo estrecho del embudo es para la esposa, ella tiene que aguantarse, hasta que ustedes se cansen y vuelvan rendidos por el placer o vencidos por el engaño. Entonces quieren que la pobre compañera los espere con una sonrisa en los labios, sumisa, humillada... Una mujer despechada es capaz de todo, muchacho. Por eso, por haber hombres como tu, hay muchas mujeres desgraciadas en el mundo; porque el despecho y el dolor de la humillación hacen mas mujeres malas, que el vicio y luego quieren ustedes, los indolentes, reclamar ante los demás, el desamor de su mujer para justificar su actitud... Que una buena esposa se debe conquistar cada día, cada hora: y no creer que , porque ya la tienes, que porque es madre, ya no puedes faltarle. Hay muchas clases de mujeres buenas...Las hay humildes que sufren todo mansamente, sin quejarse: a esas, los maridos las ponen en ridículo y llegan a sentirlas como esclavas. Hay otra clase: las que le hacen la vida imposible con los celos, con pleitos, con pleitos por cualquier tontería, porque les gusta estar mas en fiestas que en su hogar; de esas el marido se va separando paulatinamente, sin sentirlo, hasta que llegan a convertirse en dos extraños. Y hay otra clase: la de tu esposa; esa es la verdadera buena esposa. Esa es la fiel, hacendosa, cariñosa; pero esa como se siente verdaderamente legal, no pelea, no grita; no cela; pero se aleja, deja el campo libre, sin ruidos; se conduce lealmente aunque su esposo no haga lo mismo, porque tiene el concepto del deber y del honor; pero de esas ya casi no vienen. Creo que pagan mucho derecho”.

Cuando las jóvenes se casan sin querer a los esposos para salir de sus padres o para estar bien económicamente: “La aspiración es loable, mientras que la ambición es un defecto detestable. Tu eres ambiciosa, quieres gozar de bienestar material aunque tu espíritu no este alegre... Eres una inconforme; no estas dispuesta a tomar lo que la vida pueda darte, sino que quieres alcanzar lo que ambicionas, bienestar; y cuando se piensa solo en eso, aunque parezca injusto, casi siempre se fracasa y viene el desequilibrio moral. La persona que no ha tenido la suerte de ser rica, tiene que tener muy templada el alma para sostenerse honrada; de lo contrario, surge en su corazón el veneno de la inconformidad que lo destruye todo... Puesto que solo piensas en mejorar, sin detenerte en las consecuencias que puede tener tu cambio. No has pensado ni por un instante en que desde antes de obtenerlo estas revestida de engaños.. . Dos que van al altar enamorados, tienen los primeros meses, del encanto de su amor, de su nuevo estado, y cuando viene el desamor material, ya están esperando al hijo... o su concepto del deber los sostiene firmes; en una palabra, el amor que llevaron, los va preparando a medida que se aleja, a recibir al otro amor, al duradero, al que templa el alma para llevar a cuestas la cruz del matrimonio... La mujer al casarse contrae el compromiso de cuidar al esposo primero, a los hijos después, y siempre el hogar; pero, como en su casa no la enseñaron, no lo saben, y se casan para poder salir del yugo de sus padres y... de la sociedad”.

Sobre la educación y atención a los niños Doña Divina expresa: “Al niño que pregunta, se le debe dar una respuesta simple, pero adecuada, porque, aunque muchas de sus preguntas parecen sin importancia, no deja de tenerla la contestación que se le de, y es ahí donde la madre debe tener tacto, porque es así como se comienza a formar la imaginación, el gusto y el concepto de las cosas en el alma infantil que brota a la vida”.

Cuando las jóvenes se enamoran de los hombres tienen aquí su participación y la manera como deben afrontar este amor desmedido...”Por eso es que las jóvenes antes de corresponderle a un hombre, deben informarse de sus antecedentes; digo, si es una joven decente, porque yo te aseguro que hoy día, las muchachas están de modo que su mayor placer es creer, entiéndeme bien; creer, que el hombre que la enamora esta loco por ella, y en su creencia, se vuelven locas y no miran ni el daño que hacen a otra ni el que se hacen a sí mismas... gozando de una felicidad falsa. Porque falsa es toda felicidad que se obtiene a causa del dolor de otra persona... Lo único es que debes creer es que toda mujer, por buena que sea, paga, tarde o temprano, el calor que le roba a un hijo. Porque los niños ya no podrán; ser felices jamás. Primero, en su casa oirán diariamente maldecir a la intrusa y a su padre; segundo, cuando les falte salud o la presencia del padre para cualquier acto de su vida odiarán a la que los separó; y tercero, cuando se den cuenta de que su madre no es feliz, ellos tampoco odiarán al padre y a la que lo arrebato de su lado. Y si por desgracia les pasa cualquier cosa grave, todos culparan al padre y a la mujer que hizo desdichada a tres personas... Si piensa corresponderle al otro, cuéntale con naturalidad el engaño de que fuiste victima. El comprenderá que tu conducta ha sido limpia y no hará caso de eso. Ya lo verás! La sinceridad es un arma poderosa para alejar el mal de la sospecha... Si las muchachas pusieran más cuidado antes de enamorarse ciegamente, habría menos hogares desgraciados en el mundo. Una joven debe investigar bien respecto del hombre que le gusta, porque hoy día, existen muchos hombres solteros que son casados y con hijos...No, no hay tantos hombres malos, no lo creas; lo que hay son muchas muchachas perversas, que por aquello de parecer modernas y agradables destruyen la felicidad de otras, sin darse cuenta de que destruyen la suya propia.