LA MUERTE ES UN ARTE

Así lo plasma el fotógrafo estadounidense Peter Witkin, este personaje que comenzó con una inusual combinación de elementos, sobre todo por los personajes únicos que aparecen en su composición fotográfica, el emplea hermafroditas, enanos, gente con alguna deformidad física y muertos para alcanzar lo que muchos califican como obras de arte.


Relacionado con la tradición mexicana, podría decirse que Witkin le da vida a un ambiente inanimado, le proporciona movimiento y lo rescata del pasado para volverlo trascendente; estos personajes cobran vida para estar entre los vivos.


La interpretación y la carga de símbolos al emplear un mismo cuerpo para representar una escena, abre infinitamente las posibilidades de definición, pero lo que queda claro es la magnífica obra y tratamiento de los cuerpos, composición, luz y matiz en su fotografía, ideal exponente para analizar y apreciar no sólo en esta época del año sino en todo momento.


Witkin crea piezas que no pueden pasar desapercibidas, situaciones que se pueden contraponer contra nuestra percepción habitual, no sólo es lo que elige tomar lo que nos puede causar interés, si no el cómo lo aborda.

Octavio Zamitiz
- Reportero