PINOCHO CALDERÓN

México D.F , octubre del 2009

Sus ocurrencias

Más mentiras
Un escalón más arriba…que felicidad
Calderón, defendiendo a capa y espada
Su México y el nuestro
Plegaria mexicana

Dicen que si dices una mentira muchas veces, la gente creerá que es una verdad. Me imagino que esto es lo que espera Calderón, ya que aprovecha todas y cada una de las oportunidades que se le presentan para apoyar y ensalzar su porquería de paquete fiscal.

Era de suponerse, que no dejara de declarar los beneficios de la impuestiza que pretende dicho paquete en la presentación del Informe Global sobre Desarrollo Humano, donde, para beneplácito de todos, escalamos un puesto.

Somos el país 53 de 182 y el séptimo de América Latina, colocándonos por debajo de Chile, Cuba y Uruguay. Por favor, tengan en cuenta que los informes realizados para enumerar a los países en cuestión, fueron hechos antes de la crisis por la que pasa el mundo.

Así es, queridos lectores, el autonombrado presidente del empleo, el mismo que nos prometió erradicar la tenencia, declaró: "No se vale decir: que no haya más ingreso público, que no haya más recaudación, pero a mí sí denme más presupuesto para mi estado o para mi programa".

El jefe del ejecutivo no puede dejar de apelar al buen juicio de los encargados de aprobar su reforma fiscal y, cada declaración que hace, está cargada de un cursi, ridículo, actuado y superfluo nacionalismo que nos quiere vender, sin éxito, evidentemente.

"Es un paquete fiscal difícil. Sí, sí lo es. Sí lo es porque la situación económica es difícil, pero a la vez no nos vamos a escudar en la situación económica para abandonar a los más pobres de México a su suerte, para dejar que a ellos los siga empobreciendo la crisis (…) y sé que en este esfuerzo para el combate a la pobreza, la sociedad mexicana, todos en su conjunto, sabremos estar a la altura de lo que nuestro querido México está demandando.”

Yo no tengo manera de saber exactamente qué es lo que su querido México demanda, pero lo que el México del pueblo, lo que el México nuestro quiere, no tiene nada, pero absolutamente nada que ver, con aumentar impuestos a diestra y siniestra.

Súmenle a esto que, el querido México en el que vive el presidente del Estado fallido, quiere robar los fondos de ahorro para el retiro de sus habitantes.

¿Cómo ven? Hace unos cuantos días, Felipe tuvo otra de sus grandes ocurrencias por las que pasará a la historia, indudablemente.

Despertó en su cama y dijo: “¿y si les quitamos a todos los trabajadores lo que ya se ganaron para que se invierta en carreteritas y cosas así?, ¿no sería genial?, podríamos decirles que las Afores dan bien poquito de rendimiento, estoy seguro de que, haciendo uso de mis encantos, podría convencerlos de que a todos les conviene.”

Calderón, como siempre, ha dicho que el dinero que se les robaría, perdón, tomaría prestado, a los trabajadores sería invertido con transparencia y con seguridad. Nunca le pasó por su brillante cabecita que de quebrar las empresas constructoras a las que se les daría el billete, la gente perdería cada centavo por el que trabajo tantos años.

¡Ya basta de querer vernos la cara, basta de pendejadas!...Dios, si en verdad existes, haz que se lo lleve la chingada.

por Montserrat Alquicira
- Reportera