¡LISTOS... Y ARRANCA!

México, D.F. 5 de Septiembre.- Una adicción muy importante y poco reconocida en estos tiempos es la ludopatía, adicción al juego o juego patológico, nombres con los que se conoce al desorden adictivo que produce una conducta descontrolada en la forma de comportarse ante los juegos de azar y las compras.

Características de la adicción.
Consecuencias
Un poco de Cifras

En México, según cifras del Centro de Integración Juvenil, existen dos millones de adictos al juego, sin embargo, ésta, no es una estadística oficial. En la ludopatía, trastorno reconocido en 1992, se hace una inversión de tiempo, energía y dinero en las actividades de apuesta que se caracteriza por ir aumentando con el tiempo, convirtiéndose, el enfermo, cada día más dependiente del juego para enfrentar su vida, por la pérdida constante de su capital y la esperanza infinita de recuperarlo y hasta aumentarlo para poder seguir jugando. Lo que lo hace un círculo vicioso, obviamente interminable.

Es una enfermedad que fue calificada por la Asociación Psiquiátrica Americana como un “desorden en el control de los impulsos” en 1980.

En esta adicción, el descontrol y los gastos excesivos e irracionales de dinero llevan al jugador patológico y a sus familiares a tener problemas interpersonales y económicos, mismos que aumentan el stress psicológico al adicto, causando depresión y ansiedad que pueden incluso encaminar al suicidio. Se presenta una intolerancia a la frustración e incapacidad para ponerse en contacto con sus emociones. Estas personas, son poseedoras de memoria selectiva, la cual, les permite recordar únicamente el sentimiento de satisfacción y no el sufrimiento o las consecuencias negativas de su adicción.

Existe un problema adicional, ésta se acompaña de otra adicción al tabaco, a las bebidas alcohólicas y hasta a sustancias tóxicas e ilícitas, lo que aumenta el riesgo y daño a la salud.

En nuestro país existen diferentes lugares de juego como son el Ritz, Caliente, Circus, Golden City, Sun City, Jack, Bola 8, entre otros, lugares que reportan llenos absolutos los días de quincena y llenos parciales en cualquier otro día; sin contar hipódromos y galgódromos, lugares en los que en ocasiones se apuesta en dólares, lo que aumenta las ganancias para los lugares, mismos en los que se cree que la casa no siempre gana, calculando una ganancia de 680 millones de pesos en el primer año, en las máquinas de lotería instantánea se tiene un ingreso de 40 mil millones de dólares anuales.

Por otra parte, la Lotería Nacional arroja ganancias de 5 mil millones de dólares en el país, y 200 mil millones de dólares a lo largo del mundo, de forma anual. En peleas de gallo, mismas que se dan de forma ilegal, se apuesta desde los 500 hasta los 12 mil pesos, dando ganancias de 36 mil millones de dólares al año, aproximadamente.

Haciéndolo un negocio rentable y que no es mal visto por la sociedad, al no ser tomada como una enfermedad degenerativa, cosa que como vimos anteriormente, no podría ser más errónea.
Además de esto, existe otro rubro que se ve beneficiado por esta adicción y es la única asociación de Jugadores Anónimos Mexicanos, grupo en el que se da tratamiento para poder salir de la adicción llevando un retroceso en el jugador, de patológico a problema, seguido por profesional, ocasional y finalmente a no jugador.

En lo personal, conozco a varias personas que después de analizarlas, me doy cuenta que son jugadores patológicos, puedo decir que ir a apostar se ha convertido, para ellos, en una forma de vida que constantemente obstaculiza el resto de los aspectos de ésta, ya que incluso pueden no comer o no dormir con tal de apostar en cualquier cosa, teniendo la esperanza de que están en una mala racha y en cualquier momento van a recuperarse e incluso ganar una cantidad extra a la que habían invertido, lo que los hace que dicha actividad sea la única que les parezca atractiva o divertida. Los he visto perder cantidades exorbitantes, sin mostrar ningún interés, sin embargo… es el siguiente día el que parece ineludible, ese siguiente día en el que presentan una inmensa cruda física, moral y psicológica por el día anterior y la cantidad de dinero perdida.

Es por ello y por el enorme efecto negativo, que debemos disfrutar la vida, sin anteponer más que nuestros principios que nos llevarán al éxito día a día…

La casa gana… Y nos vemos en la siguiente entrega de Praxis Blog.

Gabriela de la O
- Jefe de Redacción