LAS CARNES FRÍAS

Adicción al sexo… El gran negocio de la prostitución

Religión y adicción
Adicción al sexo
Prostitutas “El Edén Nocturno”
¿De a cómo?
Negocios de mujeres
Un gran negocio

México D.F. 5 de Agosto del 2009.- Desde el inicio de los tiempos nos han venido inculcando que las adicciones son sinónimos de vicios, excesos y un sin fin de cosas negativas, todo gracias a la religión: la más grande adicción, vicio y exceso que pueda existir en la faz de la tierra y que millones de personas padecen.

En la actualidad vivimos en un mundo con mayor apertura y disposición en todos los sentidos. El libertinaje que existe es mucho mayor al de años anteriores y la constante saturación de anuncios por parte de los medios de comunicación, que solo incitan a consumir más, es el pretexto perfecto para inducirnos a las adicciones.

La imagen que tiene la palabra “adicción” nos remite casi siempre al alcoholismo, tabaquismo o la drogadicción, aunque éstas son adicciones comunes por la sociedad, no quiere decir que sean todas las existentes.

La adicción es subjetiva, la obsesión te puede llevar a volverte adicto de cualquier cosa: a la comida, al trabajo, al sexo, al Internet, al juego, a la religión entre otros. El tratar de ver las adicciones desde otra perspectiva cuesta mucho trabajo, y peor aún, el tratar de verlas como una gran fuente de negocios para traficantes, empresas e inversionistas resulta cruel; pero es nuestra triste realidad.

En términos más específicos, la adicción sexual, esta práctica de la cual muchos dicen “bendita sea”, va desde el uso de pornografía, masturbación y el contrato de prostitutas, por mencionar algunos. Negocios clandestinos, nocturnos y secretos, son uno de los mercados más fructíferos de la vida nocturna y uno de los más peligrosos por cuestiones de salud y seguridad, pero eso si, muy bien despachado.

Como todo mercado, el producto se segmenta por nivel socioeconómico, en las que encuentras de todo tipo de mujeres, desde hermosas damas con minifalda y cuerpo esculpido a mano, hasta doñas con un vestido de lentejuelas azul estilo Carmen Salinas, todo de acuerdo a tus necesidades y el estado financiero en que te encuentres.

Gente muy atenta y cariñosa te recibe en las calles de Sullivan, Tlalpan o por el metro Revolución a medida que pasa la noche, mujeres sensuales, listas para complacer todos tus deseos por una cantidad mínima entre $400 y $600 por hora, la cual incluye sexo oral y 2 posturas, y si quieres complacencias o cosas que en su catálogo sean “inusuales”, cobran extra.

Si de plano te agarraron con ganas, no tienes mucha lana por la crisis y te encuentras de casualidad en la merced, pues tienes a un aproximado de 45 prostitutas, en 4 cuadras, a escoger. Encuentras altas, chaparritas, flacas, gordas, solteras, viudas y divorciaditas (como dice la canción el Aventurero). Mujeres, hombres, travestis y jovencitas se pasean por estas cuadras por un precio más económico que en los otros lugares, de $200 a $350 lo que quieras y como quieras, a diferencia de las prostitutas de otros lugares, éstas se encuentran todo el día a tu servicio.

Este negocio de la adicción sexual deja millones de pesos en todo el mundo, van desde compra simple de películas porno, porno gratis por Internet, clubs nocturnos, casas de citas y tráfico de mujeres y niños, estos negocios son los que más dinero dejan y los que mejor control tienen. En otro término, están las prostitutas VIP, las cuales ganan en dólares y sólo las adquieren los políticos o gente con mucho dinero, y por último, las prostitutas comunes que están en las calles, que por cierto, el dinero que ganan no lo disfrutan a su totalidad ya que lo reparten entre hoteleros, taxistas, autoridades, "padrotes" y "madrotas” (datos de EL UNIVERSAL).

Es imposible saber un estimado de las ganancias que tienen las sexoservidoras, este negocio tan bueno, la mayoría de las veces trae un fondo muy turbio y oscuro. Golfas, putas, rameras, personas de la buena vida, son sólo formas agresivas para referirse a las sexoservidoras cuyo trabajo es uno de los más difíciles. La prostitución vista por ojos de la sociedad mexicana es mala y grotesca, sin pensar que posiblemente las personas que se dedican a estas actividades son obligadas y forzadas por mafias que las tienen secuestradas, o en el menor de los casos la necesidad las ha llevado a inducirse en ese camino.

Sexo sin sentimientos, sin caricias, ni besos, simplemente coger, para muchos adictos al sexo suena muy bien, para otros no tanto, pero eso sí, detrás de esas carnes frías, está oculta toda una organización de mafias y política, toda una gran inversión, un negocio ilegal al que no se le ve fin; tanto por los servidores públicos corruptos como por todos los adictos sexuales.

Miguel Contreras
– Reportero